El Banco de México (Banxico) sorprendió al mercado al reducir su tasa de interés de 6.50% a 6.25%, una baja de 25 puntos base

Por: Arturo Paz, Reportero de Nuevo México Plural 

El Banco de México (Banxico) sorprendió al mercado al reducir su tasa de interés de 6.50% a 6.25%, una baja de 25 puntos base. La decisión no fue unánime: hubo una división entre los miembros de la Junta de Gobierno —algunos argumentaron que la inflación aún no está completamente estabilizada y preferían esperar, mientras que otros destacaron la necesidad de apoyar el crecimiento económico y considerar que la inflación ha venido convergiendo hacia la meta de 3%.

La decisión se tomó con la presencia de todos los cinco miembros de la Junta de Gobierno el 5 de noviembre de 2026. El comunicado oficial señala que se trató de un “ajuste puntual” y que la tasa se mantendrá en ese nivel por un tiempo prolongado.

La votación fue 3 votos a favor y 2 en contra —por mayoría, no por unanimidad.

Votaron A FAVOR de bajar a 6.25%:

Victoria Rodríguez Ceja — Gobernadora del Banco de México.

José Gabriel Cuadra García — Subgobernador.

Omar Mejía Castelazo — Subgobernador.

Votaron EN CONTRA (mantener en 6.50%):

Galia Borja Gómez — Subgobernadora.

Jonathan Heath — Subgobernador.

Argumentos a FAVOR del recorte (Rodríguez Ceja, Cuadra y Mejía)

  • El proceso desinflacionario avanza: La inflación subyacente ha venido convergiendo hacia la meta de 3%. 
  • Sin presiones de demanda: No hay exceso de gasto en la economía que empuje al alza los precios. 
  • La política monetaria sigue siendo restrictiva: Incluso con la baja a 6.25%, la tasa real sigue siendo suficientemente alta para seguir frenando precios. 
  • Holgura económica: Existe capacidad productiva ociosa, por lo que el traspaso de una depreciación del peso a los precios sería limitado. 
  • Apoyo al crecimiento: La economía crece moderadamente; el recorte da algo de impulso sin perder el control sobre la inflación. 
  • Ajuste puntual: Enfatizaron que no es el inicio de una racha de recortes, sino un ajuste aislado —la tasa se mantendrá en 6.25% por un tiempo prolongado. 

En resumen; A favor de la baja: Crecimiento moderado, menor impulso inflacionario por costos, y tasas reales aún en niveles restrictivos que permitían recortar sin perder el control de precios.

Argumentos EN CONTRA del recorte (Galia Borja y Jonathan Heath)

  • Inflación general al alza: Subió de 3.42% a 3.62% entre quincenas recientes, impulsada por componentes volátiles.
  • Riesgo cambiario: El diferencial de tasas con EE.UU. cayó a 225 puntos base —nuevo mínimo histórico—, lo que puede debilitar más al peso y devolver presión inflacionaria vía importaciones. 
  • Precaución ante incertidumbre externa: Aranceles, política comercial y volatilidad global justificaban mantener la tasa sin cambios hasta confirmar que la inflación se estabiliza. 
  • Evitar reversiones costosas: Prefirieron esperar a tener mayor certidumbre antes de mover la tasa, para no tener que subirla nuevamente si la inflación se resistiera a bajar.  

En resumen; En contra: Riesgos latentes en la inflación subyacente, incertidumbre por política comercial y aranceles de EE.UU., y la necesidad de mantener el diferencial de tasas para proteger la moneda.

Impacto inmediato en el peso.

Tras el anuncio, el peso se debilitó frente al dólar, porque una tasa más baja reduce el atractivo de los bonos mexicanos para los inversionistas extranjeros, lo que disminuye la entrada de capitales.

Analistas señalan que la sorpresa de la medida amplificó la reacción del mercado, ya que muchos esperaban que se mantuviera sin cambios por la incertidumbre económica externa, incluidas las tensiones comerciales con Estados Unidos.

En síntesis

Banxico priorizó dar aire a la economía, pero pagó el precio de una mayor presión sobre el tipo de cambio y dejó claro que las próximas decisiones dependerán de cómo evolucione la inflación y el entorno externo. No se descartan pausas en los recortes si la inflación se resiste a bajar o si el peso sigue bajo presión.

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