Por: Arturo Paz, Reportero de Nuevo México Plural
El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2027 fue aprobado en lo general por la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados en la madrugada del 5 de noviembre de 2026, tras más de 6 horas de debate.
Con 33 votos a favor, 12 en contra, y 0 abstenciones, el PEF 2027 fue aprobado, el paso a seguir es continuar ahora con la discusión en lo particular antes de pasar al Pleno; límite constitucional es el 15 de noviembre.
El punto de discusión más fuerte fue en el tema de la Deuda, en el cual lo sintetizamos de la siguiente manera:
Las críticas principales por deuda
Argumentos en contra del presupuesto
PAN y PRI advirtieron que el presupuesto se financia con endeudamiento creciente: se autorizaría contratar 1.7 billones de pesos de deuda nueva.
El costo financiero de la deuda (solo intereses) ascendería a 1.6 billones de pesos, es decir, casi lo mismo que se pediría prestado.
La deuda total alcanzaría aproximadamente 21.7 billones de pesos, equivalente al 55% del PIB.
La oposición argumenta que la deuda se destina principalmente a gastos corrientes y pago de intereses, y no a inversión productiva: “más de 1.4 billones a gasto corriente y menos de un billón a inversión pública”, dijo el diputado Jericó Abramo (PRI).
El diputado Héctor Saúl Téllez (PAN) lo calificó como un “presupuesto hipotecario”.
Argumentos a favor del presupuesto
La presidenta de la comisión, Merilyn Gómez Pozos, señaló que se prioriza salud, educación, seguridad social e inversión en obras estratégicas.
Hacienda sostiene que la deuda se mantiene en una trayectoria sostenible y que el déficit se reduce gradualmente.
Sólo se introdujeron ajustes menores: según legisladores, solo 2 de cada 2,000 pesos cambiaron de destino
En síntesis
Deuda total proyectada: 21.7 billones de pesos (55% del PIB).
Costo financiero (intereses) 1.6 billones de pesos.
Endeudamiento neto solicitado 1.7 billones de pesos.
Votación en comisión 33 a favor, 12 en contra.
En resumen: El presupuesto avanza, pero con una fuerte controversia: la oposición insiste en que se está hipotecando el futuro del país, mientras que el gobierno argumenta que los niveles de deuda siguen siendo manejables y que los recursos financian prioridades sociales.
De tal suerte que se espera:
Menos dinero para lo que importa
El gobierno destina cada vez más recursos solo a pagar intereses de la deuda —1.6 billones de pesos en 2027—. Esto significa que queda menos presupuesto para carreteras, escuelas, hospitales, agua, seguridad y programas sociales. Es como si en tu familia la cuota de la tarjeta de crédito creciera cada mes y ya no alcanzara para arreglar la casa o comprar lo necesario.
Tasas de interés más altas
Si la deuda crece demasiado, las calificadoras pueden bajar la nota de México —como ya hizo HR Ratings en octubre de 2026—. Cuando eso pasa, los inversionistas exigen mayor rendimiento, lo que encarece los créditos: hipotecas, préstamos para negocios, tarjetas de crédito y hasta créditos automotrices se vuelven más caros.
Una “hipoteca” por persona
La deuda por habitante pasaría de unos 129 mil a unos 160 mil pesos entre 2018 y 2027. No significa que cada persona deba esa cantidad directamente, pero sí que las generaciones futuras pagarán más impuestos o recibirán menos servicios para saldar lo que se pide prestado hoy.
Menos crecimiento y menos empleos
Cuando el gobierno pide prestado en exceso, “compite” con empresas por el dinero disponible, lo que puede desacelerar la inversión privada. Con menos inversión, hay menos empleos bien pagados y la economía crece más lento —se estima que apenas 1.5% anual en el escenario moderado—.
Por lo tanto, no hay consenso total
Quienes critican: Argumentan que gran parte de la deuda financia gasto corriente (nómina, programas, subsidios) y no inversión productiva, por lo que no genera recursos futuros para pagarla.
El gobierno sostiene: Que los niveles de deuda siguen manejables como proporción del PIB y que los recursos financian prioridades que mantienen la estabilidad social.
En una frase: La deuda no es mala por sí misma —lo que importa es para qué se usa y cuánto cuesta pagarla. El riesgo real no es el monto hoy, sino que los intereses crezcan más rápido que los ingresos del país y terminen desplazando lo que más te beneficia directamente.
Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2027 fue aprobado en lo general por la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara
