No solo Fuerza y Armas para derrotar la Violencia en México, Advierte la Iglesia Católica

Publica editorial y fija postura la Arquidiócesis Primada de México en Semanario “Desde la Fe”

(Agencia DM) En su portal de noticias “Desde la Fe”, la Iglesia Católica sostiene que “La solución a la violencia está en la familia”, esto por los acontecimientos que se han suscitado en las últimas semanas por la detención del líder del Crimen Organziado, Nemesio Oseguera “El Mencho”.

En su columna editorial sostiene que “la violencia en México no comienza en las calles, sino en hogares fracturados. La familia es clave para reconstruir el tejido social”.

La publicación de la Arquidiócesis Primada de México reitera que la “violencia no se derrota solo con fuerza y armas”, si no que, “se desarma con amor aprendido desde la infancia y cuidado durante toda la vida”.

En sus páginas electrónicas, la jerarquía católica advierte: “se repite con frecuencia que la violencia es un problema de seguridad, de leyes, de estrategias públicas. Pero rara vez se mira el lugar donde todo comienza: el hogar. La violencia que hoy lastima a México no nació en las calles; germinó antes en vínculos rotos, en ausencias prolongadas, en el crecimiento de problemas no atendidos correctamente al interior de las familias”.

Además, sostiene “que n los últimos años se han ido debilitando los lazos familiares. También se ha erosionado el sentido de compromiso, con la pareja, con los hijos, con los padres. Se posterga la presencia por la prisa, se sustituye el diálogo por la pantalla y se normaliza el distanciamiento afectivo. Hay una lección en esto, si el amor se vuelve frágil, también lo hace la sociedad”.

En “Desde la Fe”, la Iglesia católica reitera que “las nuevas generaciones han crecido en contextos adversos. Muchos niños y jóvenes han experimentado separación, violencia intrafamiliar, abandono o carencias afectivas profundas”.

Subraya que no es casualidad que la llamada “cultura del descarte”, denunciada por el papa Francisco, encuentre terreno fértil donde antes faltó acompañamiento. Un corazón herido aprende a defenderse, pero pocas veces aprende a amar.

Da su ruta: “si queremos disminuir la violencia, debemos invertir en los vínculos. Escuchar más, estar presentes, reconciliarnos, recuperar la mesa compartida, rezar juntos, educar en responsabilidad y ternura, y por supuesto, educar en la defensa de la vida. ¿Cómo queremos que dejen de haber asesinatos si se promueve la ideología de que la vida es desechable cuando no nos conviene?”

El texto de la Arquidiócesis Primada de México además de anunciar sus actividades (vivirá el Mes de la Familia con talleres, conferencias y un festival dedicado a las familias el próximo 7 de marzo en el Seminario Menor), remata:

“La violencia no se derrota solo con fuerza y armas. Se desarma con amor aprendido desde la infancia y cuidado durante toda la vida. Estamos convencidos que donde una familia decide volver a encontrarse a través del amor, comienza una historia distinta que nos acerca más a la paz”.

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