Renuncia Alejandro Gertz Manero a su cargo como Fiscalía General de la República (FGR) en México

Alejandro Gertz Manero ha dejado su cargo al frente de la Fiscalía General de la República (FGR) en México, después de una dilatada negociación con el oficialismo, este jueves. Su mandato concluía en enero de 2028. Según varias fuentes cercanas a la negociación, la idea era que Gertz, de 86 años, presentara su renuncia por la mañana, evitando así la narrativa de la confrontación, él, por un lado, y el Gobierno y la pata de Morena en el Senado, por otro. Pero las horas pasaban y la renuncia no llegaba. Al final, se ha producido esta tarde tras horas de especulaciones y rumores. En su texto de renuncia, Gertz asegura que la presidenta, Claudia Sheinbaum, le ha ofrecido el cargo de embajador “en un país amigo”.

El texto de renuncia sigue: “Dicha propuesta me va a permitir la posibilidad de continuar sirviendo a mi país, en una nueva tarea que me honra y que agradezco; ratificando así mi vocación de servicio público de tan larga trayectoria; razón por la cual, a partir de esta fecha y con todos los efectos legales que correspondan, me estoy retirando de mi actual cargo como Fiscal General”. De acuerdo a la ley, el fiscal especializado de Control Competencial debería de asumir el cargo de manera interina, mientras el Senado, en colaboración con Sheinbaum, elige su reemplazo.

Según las mismas fuentes citadas arriba, al tanto de todo el proceso de renuncia, Gertz cae por el enfriamiento de su relación con la presidenta y el Gabinete de Seguridad, en las últimas semanas. Gertz, que llegó al puesto con el apoyo del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), concluye así su tiempo al mando de la dependencia, trayectoria marcada por su transformación burocrática, de Procuraduría a Fiscalía, y marcada, también, por los claroscuros del propio Gertz, funcionario escurridizo, incapaz de llevar a juicio las corruptelas de gobiernos pasados.


La partida del fiscal permite al Gobierno rediseñar el aparato federal de seguridad, de la mano de la presidenta, Claudia Sheinbaum. En estos 13 meses de mandato, la jefa del Ejecutivo ha tratado de mostrar cierta cercanía con el fiscal, que llegó a acudir con asiduidad a las reuniones del Gabinete de Seguridad, e incluso a las conferencias de prensa matutinas de la propia Sheinbaum. Esta cercanía se notaba también en las facilidades que dio Gertz para que la mandataria y su equipo de seguridad, que capitanea el secretario del ramo, Omar García Harfuch, colocaran en la dependencia a sus alfiles, caso de César Oliveros, aterrizado en la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada.

Related posts