por Gilberto Solís Flores
Cd México, MEXICO.- Además del tradicional vicio de tabaquismo, el consumo excesivo de alcoholismo, y la insistente drogadicción, también las novedosas sustancias alimenticias producidas con Grasas TRANS se imponen como otro daño mortal a la salud de los mexicanos, al ser causantes de dolorosas enfermedades cardiovasculares y cardiorespiratorias y en consecuencia la muerte, más que productos alimenticios nada nutricionales.
Tal como lo señalaron recientemente expertos especialistas en el fomento a la salud pública representantes de diferentes organización de la sociedad civil, durante el interesante taller; “Grasas trans, avances y desafíos para su eliminación en México” organizado por Salud Justa Mx en el que señalaron, la necesidad de legislar en materia de grasas trans, que en el caso de México, las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de muerte, hasta 13,076 muertes cada año causadas por los AGT-PI podrían prevenirse con la correcta y estricta aplicación de estas políticas. Apuntaron.
Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx dijo “En México, de manera alarmante, se estima que alrededor de 5,972 muertes al año están directamente relacionadas con el consumo de ácidos grasos trans de producción industrial (AGT-PI) Y por esto, como organizaciones comprometidas con la salud pública, hacemos un llamado urgente al Congreso Federal para que fortalezca —y no debilite— el artículo 216 Bis de la Ley General de Salud de México cuya adición en 2023 representa un avance crucial en la protección de la salud de la población mexicana y es imperativo mantener y reforzar el marco regulatorio vigente, alineado con las mejores prácticas internacionales. La salud de millones de personas está en juego”.
En tanto que, el Diputado Joaquín Zebadúa, resaltó que, “Lograr la adición del artículo 216 Bis a la Ley General de Salud fue un paso histórico que salva miles de vidas al año en México, al eliminar las grasas trans industriales de los alimentos. Sin embargo, hoy enfrentamos el reto de su implementación efectiva y la situación de una reforma que pretende modificar esta disposición. No podemos permitir retrocesos en una medida avalada por la OMS y la OPS, que ya se aplica en países como Brasil, Chile, Perú o Canadá, incluso por las mismas empresas que operan en México. Esperamos que con el apoyo de la Presidenta, su gabinete y la mayoría parlamentaria de Morena en el Congreso mantengamos la actual legislación, sin retrocesos. Por lo demás, hacemos un llamado a que el Ejecutivo emita el reglamento pendiente, para garantizar la supervisión y el cumplimiento de esta norma, y a que la salud de los mexicanos esté siempre por encima de los intereses comerciales.”
En su oportunidad, Claudia Ivonne Ramírez Silva, investigadora en ciencias Médicas en el Instituto Nacional de Salud Pública, enfatizó que “La investigación ha generado evidencia a través de estudios epidemiológicos, clínicos y de composición de alimentos, demostrando que las grasas trans de origen industrial incrementan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y mortalidad prematura. Esta evidencia ha permitido que organismos internacionales como las Organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud (OMS y OPS) y agencias y ministerios nacionales de salud establezcan recomendaciones y límites, promoviendo la reformulación de productos, el etiquetado frontal y la vigilancia alimentaria”.
Al cerrar el Taller impartido por la red virtual, Jorge Vargas Meza, investigador en Salud Alimentaria en el Poder del Consumidor, señaló que “Las grasas trans industriales no tienen ningún beneficio para la salud y su consumo, incluso en pequeñas cantidades, aumenta significativamente el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y muerte prematura. Cualquier modificación a su regulación pondría en riesgo los avances alcanzados en salud pública en México.”
Aunque más que legislar, más bien este asunto de los AGT (ácidos grasos trans) se trata de una insistente labor de concientización, orientación y motivación a la ciudadanía por expertos en sana alimentación y nutrición para asegurar la total prevención de este grave daño con la oportuna enseñanza a niños, adolescentes, jóvenes y adultos para el consumo de alimentos y bebidas saludables y nutritivas con la finalidad de asegurar la salud integral de todos los mexicanos, tal como coinciden en señalar integrantes del Centro Nacional de Organizaciones en Re ingeniería Urbana y Social a. c. distinguida organización de la sociedad civil.
