Por Ángel Bocanegra
El senador Higinio Martínez va por su quinto aire en el #EstadoDeMéxico, donde desde hace más de dos años el nuevo grupo político que encabeza el secretario de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, ha intentado aniquilarlo políticamente.
Otrora dirigente del llamado Grupo Texcoco, al que perteneció no sólo Duarte sino la propia gobernadora, Delfina Gómez, busca renacer con su “Mexiquenses de Corazón” a menos de seis meses de que Morena elija a los candidatos a diputados federales en todo el país y, en algunas entidades, a diputados locales y presidentes municipales.
En el caso del Estado de México se elegirán a 39 aspirantes a una diputación federal, 55 locales y 125 a presidentes municipales, en los que el ahora vicecoordinador de los senadores morenistas busca imponer a sus candidatos y la reelección para otros.
Quiere volver a dejar sentir su peso político como en otras épocas, cuando prácticamente “palomeaba” la lista, poder que empezó ir a la baja, paradójicamente, con el triunfo a la gubernatura de su pupila la maestra Delfina en el 2023, quien rompió con casi nueve décadas de hegemonía priista.
Contrario a lo que esperaba, fue invitado a trabajar en el actual gobierno estatal por la gobernadora como coordinador de Proyectos Especiales, que en realidad nunca asumió y que, según cuentan, ni a oficina llegó, por lo que prefirió hacerse a un lado.
Martínez Miranda, con más de 50 años de lucha política en la izquierda, tuvo el desatino de pronunciarse en contra de la decisión del entonces presidente Andrés Manuel López Obrado de suspender la construcción del nuevo aeropuerto de Texcoco, impulsado por Enrique Peña Nieto.
En aquella ocasión, en su calidad de senador, calificó como equivocada la decisión de cancelar la obra, lo cual no fue bien visto por el tabasqueño. Desde entonces sufrió una especie de veto desde Palacio Nacional, que frenó su posibilidad de ser candidato al gobierno de la entidad.
Desde hace dos años Horacio Duarte, otro de sus pupilos, se ha encargado de impulsar un nuevo grupo político que termine por desplazar a Higinio Martínez de las decisiones partidistas, para lo cual pacta con presidentes municipales y diputados locales.
El propio secretario de Gobierno se encarga de golpear políticamente a los alcaldes que simpatizan con el movimiento de Higinio, y como prueba de ello está el caso de Tecámac, donde se desplazó de mala manera al grupo político de la senadora Mariela Gutiérrez.
Aunque con menos rudeza pero con clara intención de disminuir la fuerza del vicecoordinador de los senadores, también intenta dividir a los morenistas en Ecatepec, donde de forma frecuente acude a los eventos de la diputada local, Zaira Cedillo, a quien busca impulsar a la presidencia municipal y evitar la reelección de la higinista Azucena Cisneros.
Hace unas semanas Mexiquenses de Corazón llevó a cabo su asamblea en Toluca, donde su dirigente llamó a la reconciliación y aseguró que en Morena no hay divisionismo, sólo diferencia de opiniones.
Sabe que el 2027 es clave en sus aspiraciones para buscar por tercera ocasión la candidatura al gobierno de la entidad, y lo primero es tener aliados que ocupen un cargo de elección popular.
No será fácil, porque Duarte Olivares tiene todos los hilos, aunque en política nada está escrito, sobre todo cuando todavía pesan señalamientos en su contra por parte del gobierno de Donald Trump, en el tiempo que estuvo en Aduanas y en el que no quita el dedo del renglón.
CIRCUITO EXTERIOR..- Por cierto, la senadora Mariela Gutiérrez Escalante salió bien librada del linchamiento mediático por haber aplicado la eutanasia a más de 10 mil perros en los casi seis años que fue alcaldesa de Tecámac, aunque parecen válidos sus argumentos: que fue dentro de la ley, ya que la gran mayoría estaban enfermos, desahuciados, abandonados, eran perros de pelea o ferales y que incluso había reportes de ataques a la población, además de enfrentar un problema de salud pública. Sería bueno que se abriera el debate serio y responsable, en el que se definan políticas públicas para resolver el problema, porque todos los seres sintientes también tienen el derecho al “bien morir”.
