Por: Arturo Paz, reportero de Nuevo México Plural
La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) ha reportado la desaparición de Alejandro Correa Gómez, quien fuera presidente municipal de Zinapécuaro entre 2018 y 2021. La desaparición ocurre en un contexto de creciente inseguridad y tensión política en el estado, tras el reciente asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y el homicidio del líder de productores de limón, Bernardo Bravo.
Alejandro Correa, de 41 años, fue visto por última vez en la madrugada del domingo 2 de noviembre en la localidad de Tierras Coloradas, municipio de Hidalgo, Michoacán. La FGE ha emitido una ficha de búsqueda y ha solicitado el apoyo de la ciudadanía para localizarlo, ya que se teme por su integridad y se presume que podría ser víctima de algún delito.
Según la ficha de búsqueda, Alejandro Correa tiene una estatura de 1.78 metros, complexión mediana, piel blanca, rostro redondo y cabello lacio entrecano. Entre sus señas particulares se incluyen cicatrices en la ceja y entre la nariz y el párpado derecho, así como varios tatuajes, incluyendo la palabra “mamá” en el antebrazo derecho y frases religiosas en el mismo brazo y en el pecho. Al momento de su desaparición, vestía una camisa a cuadros azul, chaleco gris y sombrero beige.
La desaparición de Correa se produce en un momento crítico para Michoacán, marcado por una ola de violencia y atentados contra funcionarios públicos. La región oriente del estado, donde fue visto por última vez, ha sido escenario de incidentes relacionados con la inseguridad. Durante su gestión como alcalde, Correa enfrentó desafíos de seguridad, incluyendo una matanza en 2022 durante una pelea de gallos en la que murieron 20 personas.
