URGEN EQUILIBRADOS IMPUESTOS SALUDABLES:  OSC

Por Gilberto Solís Flores

Cd México, MEXICO.-  Así como alcanzan multimillonarias ganancias las empresas tabacaleras, de bebidas alcohólicas, de bebidas azucaradas, de bebidas negras, las elaboradoras de grasas trans, y las de productos ultra procesados, como debe ser obvio también deben “caerse” con millonarios impuestos en su actividad laboral de producción y distribución de sus respectivos productos, que lucen de alguna manera nocivos y principales causas de muerte  y de enfermedades cardiovasculares, cardiorespiratorias, diabetes, entre otras.  

Pues no es normal, obvio ni lógico que las empresas del tabaco y el alcohol, así como las de bebidas ganan con toda tranquilidad en la elaboración y distribución de sus respectivos productos anti saludables, Y que las autoridades federales y la sociedad civil  paga los gastos generados en la atención y cuidado médicos, por lo que se deben hacer un equilibrio con cierto incremento de impuestos saludables, señaló Eric Antonio Ochoa director de la organización Salud Justa MX.

En reciente conferencia de prensa celebrada en céntrico y conocido hotel de la ciudad de México, representantes e integrantes de diferentes Organizaciones de la sociedad Civil (OSC) hicieron un atento llamado a la actual Administración Federal para que implemente impuestos saludables y sean las industrias del alcohol, tabaco, productos ultra procesados y bebidas azucaradas quienes asuman los costos en favor de la salud pública Y no solo sean quienes se queden con las ganancias, coincidieron en señalar.

Estas industrias dañan la salud de la población mexicana y generan altos costos económicos en atención médica que toda la sociedad debe pagar; en un 2% del PIB por alcohol, 1.78% en el caso de la obesidad y el sobrepeso, y 0.57% en el caso del tabaco, por lo que los impuestos saludables pueden contribuir a revertir estos daños, y las empresas deben pagar más impuestos sobre la renta, -su tasa efectiva es de apenas el 3.8 por ciento- y comenzar a divulgar su información fiscal y financiera, expuso Ivan Benumea, Coordinador del Programa de Justicia Fiscal de FUNDAR. 

El llamado atento a la Administración Federal, conjuntamente, la Presidencia y los secretarios de Salud Y de Hacienda y Crédito Público, específicamente se trata de que implementen impuestos saludables y que sean las industrias del alcohol, tabaco, productos ultra procesados y bebidas azucaradas quienes asuman los costos ya que en la actualidad la población es quien paga las consecuencias con enfermedades, muertes, accidentes, violencia, cargas al sistema de salud, entre otros. Según encuestas, los impuestos saludables cuentan con gran apoyo social especialmente si lo que se recauda se utiliza para fines sociales, trascendió en la conferencia de prensa “Sociedad Civil apoya los impuestos saludables”.

En breve plática al final de la conferencia, Judith Senyacen Méndez Méndez, directora adjunta de investigación en el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria A.C. (CIEP) coincidió en que esas empresas elaboradoras de los mencionados productos nocivos causantes de muerte y enfermedad, no solo deben acumular sus altas ganancias, también apoyar la salud pública y asumir considerablemente los gastos médicos en favor de la población mediante sus impuestos saludables, principalmente no es normal ni correcto que las familias de escasos recursos sufran por los daños ocasionados por esos productos que perjudican a la población. 

Destacó en la conferencia, que los impuestos saludables aplicados a alcohol y tabaco en México sí funcionan y que un incremento del 10% en el precio del tabaco podría reducir su consumo en alrededor de 4.25%. México, en tabaco, aún no alcanza el 75% de impuestos en el precio final y en alcohol, presenta de los menores impuestos en el mundo. Estos hallazgos, respaldados también por evidencia internacional, confirman que los impuestos saludables son una de las medidas más costo-efectivas para reducir el consumo y mejorar la salud pública, siempre que se combinen con campañas educativas y que los ingresos fiscales se destinen programas de prevención y atención.

En su participación, Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, declaró “hoy el reto para México se llama ‘aumentar los impuestos a los productos de tabaco’, la política más costo-efectiva para reducir el consumo. Desde 2010 nuestro país no los ha incrementado y aunque se indexaron con la inflación en 2019 las consecuencias económicas y sociales son cuantiosas: cada año el tabaquismo provoca más de 63 mil muertes al año y es responsable de más de 429 mil nuevos casos de enfermedades como diversos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias, diabetes, etc.  Además, los costos sociales se estiman en 194,600 millones de pesos con una recaudación que apenas cubrió 46.9 millones de pesos en 2024. 

Luis Alonso Robledo, Vocero de la Red de Acción sobre Alcohol (RASA), declaró que el consumo de alcohol en México afecta la salud de millones de personas y representa una pesada carga económica y social que todos terminamos pagando. Los costos directos e indirectos de los daños asociados al consumo de alcohol —incluyendo gastos en salud, pérdida de productividad, violencia, accidentes y otros— alcanzan el 2.0 del PIB, es decir aproximadamente unos 552 mil millones de pesos cada año. Sin embargo, los impuestos que la industria del alcohol aporta están muy por debajo de lo necesario para cubrir estos costos, y al final la sociedad paga más en atención médica, pensiones por discapacidad, reparación de daños y pérdida de vidas. Es decir, mientras la industria obtiene ganancias millonarias, las familias mexicanas y las finanzas públicas absorben las consecuencias. Por ello, no podemos, como sociedad, seguir subsidiando, las ganancias privadas de una industria que obtiene beneficios a costa del bienestar de todos: urge aumentar los impuestos al alcohol en México.

En tanto, El director de la organización civil, El Poder del Consumidor Alejandro Calvillo comentó, “el consumo de bebidas azucaradas y comestibles ultra procesados en México es el mayor en América Latina y uno de los mayores en el mundo. Nuestro país ocupa el primer lugar en el mundo en nuevos casos de diabetes causados por el consumo de bebidas azucaradas y el tercer lugar en nuevos casos de enfermedades cardiovasculares a causa del consumo de estas bebidas. Un impuesto del 20% reduciría en casi un millón los casos de obesidad y recaudaría 104 mil millones de pesos suficiente para aumentar en 60% los recursos para IMSS bienestar”.

En breve plática durante la convivencia al final de la conferencia, Norberto Hernández LLanes, representante de El Poder del Consumidor, al coincidir, en que el café y un pan de dulce, no representa un nocivo vicio a las personas, y no se considera una bebida azucarada de alto riesgo, se puede consumir como alimento y bebida agradable con gusto y deleite, pero con la debida moderación sin exceso en azúcar y un café de grano directamente de la planta elaboradora, Y no del café soluble elaboradora por ciertas empresas. 

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