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Lo que no fue no será

¡No metas las manos, AMLO! Las elecciones ya tienen un guardián, el INE

El Instituto Nacional Electoral es el único garante constitucional de los mexicanos para unas elecciones limpias y confiables

 

POR MARKOFLOS

 

Para millones de mexicanos, el Instituto Nacional Electoral (INE) es el organismo autónomo y considerado como ‘La joya de la corona’.
Ante esto, mucho cuidado señor Andrés Manuel López Obrador, presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
Si se mete con el INE, se mete con cada uno de los millones de mexicanos que han participado directa o indirectamente en ese Instituto.
No olvide que gracias al INE se dio la tercera alternancia en el país.


Sean los 90 millones de empadronados; sean los 50 millones que votaron en la última elección presidencial, en julio de 2018; sean los más de 2 millones que cuidaron el voto en esa elección como funcionarios electorales o sean, incluso, los 30 millones que acudieron a votar por usted y le otorgaron el poder de manera legítima, transparente y contundente, precisamente a través del proceso electoral que el INE preparó, llevó a cabo y supervisó.
Es innegable que en el gobierno de la Cuarta Transformación se han vulnerado, o al menos acotado, algunos organismos constitucionales autónomos, como la CNDH, CRE, COFECE, Ifetel, INAI, Coneval, entre otros.
En el caso del INE más le valdría, a este gobierno, que no intente acotarlo o secuestrarlo. Es, para millones de mexicanos, “la Joya de la Corona”.

 

TRES ALTERNANCIAS
El INE es el único garante constitucional para que los mexicanos tengamos elecciones limpìas y confiables. Tanto que en ellas participan millones de ciudadanos anónimos que con su trabajo honesto y transparente dan aval y soporte a nuestros procesos electorales.


Ello ha permitido tres alternancias en el Poder Ejecutivo desde el año 2000. Se trata de un instituto reconocido a nivel mundial en materia de procesos electorales.
Cabe señalar que en las elecciones federales y locales de 2021 se decidirá la integración de la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas, 29 Congresos locales y, con ello, la continuidad, o no, de la Cuarta Transformación del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
En esos comicios podría refrendar la hegemonía que su partido ha tenido desde 2018 en el Congreso de la Unión, o perder la mayoría en la Cámara de Diputados.
Durante su mensaje con motivo del “segundo año del triunfo historico democratico del pueblo de México”, el Presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró que será el “principal guardián” del voto y las elecciones intermedias de 2021.
“Hoy 1 de julio, día en que para muchos es sinónimo de democracia, expreso que aunque hemos avanzado en la separación de Poderes y en la aplicación de un Estado de Derecho, y que es evidente que existe una participación ciudadana, todavía nos falta erradicar el fraude electoral y convertir el apego a los principios democráticos en cimiento inamovible de nuestra cultura cívica”.
“Vamos a vigilar que las elecciones sean verdaderamente libres y limpias… la democracia implica en primer lugar el respeto al mandato del pueblo”.
El Primer Mandatario citó a Francisco I. Madero, quien se asumió como el principal guardián en contra de la reelección y la protección al sufragio efectivo.
Desde el inicio de su gestión, el Presidente ha realizado diversos embates y cuestionamientos al Instituto Nacional Electoral. Recientemente había señalado que el INE es un organismo costoso que nunca ha garantizado comicios limpios y libres. Lo anterior aunado a la elección de cuatro nuevos consejeros (en medio de la amenaza “Ackerman”) debe ser una verdadera alerta para saber hasta dónde se quiere vulnerar, debilitar, acotar o secuestrar al organismo autonómo constitucional, cuya misión es ser garante de la democracia en nuestro país.

 

TODO EL SIGLO XIX DEBATIERON LOS CONSERVADORES (CENTRALISTAS) CONTRA LOS LIBERALES (FEDERALISTAS)
El Presidente Andrés Manuel ha demostrado que le interesa y ha leído la historia de México, seguramente está enterado de la forma en que han evolucionado las instituciones electorales del país.
El INE es producto de la vocación democrática y de muchas luchas fratricidas que protagonizó el pueblo de México, pasando por la Independencia, la Reforma y la Revolución.
Durante todo el siglo XIX México se debatió entre las tesis politico-electorales de los liberales contra los conservadores. Las de los conservadores eran las tesis centralistas versus las de los liberales que defendían el federalismo.


La Constitución de 1824 estableció la República representativa y federal, en tanto la Ley Electoral de 1836 (Santa Anna ) estableció el “Supremo Poder Conservador” que autocalificaba las elecciones.
Con la Reforma en la Constitución del 5 de febrero de 1857 se destacan: el Sufragio universal; Sistema de elección indirecta en primer grado; Escrutinio secreto; Poder legislativo se deposita en asamblea denominada “Congreso de la Unión”. La Ley Electoral de 1857, desaparece la Cámara de Senadores, pero las reformas de 1867 restablecen el sistema bicamaral y se crea un mecanismo de sustitución provisional del Poder Ejecutivo.

 

LA REELECCIÓN INDEFINIDA EN LA LEY ELECTORAL DEL PORFIRIATO
En la Legislación Electoral del Porfiriato de 1878 se abre camino a la reelección (no inmediata) de Presidente de la República y Gobernadores y en la Reforma Constitucional del 20 de diciembre de 1890, se establece la REELECCIÓN INDEFINIDA.


Esta reforma le permitió a Porfirio Díaz gobernar 31 años y la antítesis -de los Hermanos Serdán y Madero-, el “antirreeleccionismo”, se convirtió en una de las principales banderas de la Revolución.
Al término del último movimiento armado del país, la Ley Electoral de 1911 expedida por Francisco I. Madero establecía que sólo se requerían 100 miembros para constituir un partido político.
Por ello llegaron a existir casi 250 partidos y organizaciones politico-electorales locales y federales en todo el país. El caudillismo y las luchas armadas por el poder proliferaban.
Venustiano Carranza promulga la Ley Electoral de 1916 para la integración del Congreso Constituyente. Al texto de la ley anterior sobre partidos añade: “Que no lleven denominación o nombre religioso ni se forme exclusivamente a favor de individuos de determinada raza o creencias”.
La Ley para la Elección de los Poderes Federales del 2 de junio de 1918 se decreta un año después de haberse aprobado la Constitución General de la República de 1917, para reglamentar el sistema de elección de los Poderes Legislativo y Ejecutivo contenido en su artículo 40 que dispone el principio mantenido hasta la fecha: “Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república, representativa, democrática y federal”.

 

MÉXICO , PAÍS DE INSTITUCIONES. PARTIDO HEGEMÓNICO Y LEYES ELECTORALES ESTABLES


Cuando Plutarco Elías Calles decretó que deberíamos convertirnos en un país de “instituciones” y creo el Partido Nacional Revolucionario, que aglutinó una gran cantidad de pequeños partidos, en paralelo fue conformándose una nueva legislación electoral que se desarrolló de manera gradual de la mano del partido hegemónico; PNR con Calles, PRM con Cárdenas y PRI con Alemán, reformas electorales que dieron estabilidad politico-electoral al país durante varias décadas.
En el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines, el 17 de octubre de 1953, con la reforma a los artículos 34 y 115 constitucionales, se incorpora a la mujer como sujeto de los derechos políticos tanto activos como pasivos en todas las elecciones y para todos los cargos de elección popular. Este derecho había sido establecido en 1947 (artículo 115) sólo para elecciones municipales.

 

REYES HEROLES IMPULSÓ EL PLURALISMO POLÍTICO


Fue hasta el gobierno de José López Portillo, cuando su secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, diseñó e impulsó la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LFOPPE), cuyo principal mérito fue orientar el pluralismo político favoreciendo la representación y participación legal de las minorías políticas representadas en los partidos políticos ya existentes.
A partir de ello, el Artículo 41 Constitucional definió a los partidos como “entidades de interés público”. La LFOPPE determinó la existencia de un “sistema de partidos políticos” que incluyó asociaciones políticas, frentes y coaliciones; gastos de propaganda, a cargo de la Comisión Federal Electoral; estableció la facultad del electorado para con su voto determinar la existencia o pérdida del registro con el 1.5% de la votación nacional a los partidos políticos.
Asimismo, se estableció la participación de partidos en el proceso de empadronamiento del RNE y en comisiones locales y comités distritales mediante insaculación de funcionarios.
Se creó el sistema mixto de mayoría relativa (300 diputados) y representación proporcional (100). Se estableció un nuevo sistema de recursos y garantías electorales clasificando claramente el sujeto del recurso, su objeto y órgano de resolución. Inconformidad, protesta, queja, revocación y revisión.
La reforma político electoral de Miguel de la Madrid dio como resultado un nuevo Código Federal Electoral en 1987. En ese año se hizo un comparativo de número de integrantes de sus parlamentos: Japón, 511; India, 544; Corea, 615; Italia, 630; Reino Unido, 650; Francia, 577; Unión Soviética, 750, y China, 2 mil 978.
Por ello se estableció la integración de la Cámara de Diputados por 500 miembros: 300 electos por el principio de votación mayoritaria relativa y 200 por el de representación proporcional.
Obligación de partidos políticos de presentar una plataforma electoral para cada elección congruente con su Declaración de Principios y Programa de Acción. Derecho de partidos políticos a financiamiento público de sus actividades de acuerdo con la fuerza electoral obtenida por los partidos en la elección anterior. Integración de la Comisión Federal Electoral con representantes de los Poderes Legislativo, Ejecutivo y partidos.
Con esa reforma se crea el Tribunal de lo Contencioso Electoral como órgano autónomo de carácter administrativo para controlar la legalidad del proceso electoral.

 

ELECCIÓN PRESIDENCIAL DE 1988, PARTEAGUAS EN LA VIDA ELECTORAL DEL PAÍS
La elección federal presidencial de 1988, en la que se otorgó el triunfo a Carlos Salinas de Gortari, fue ampliamente cuestionada.
Se habló de un presunto y gigantesco fraude en contra de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.


Por ello, en 1989 se realizaron reformas constitucionales en los siguientes temas: Organismos Electorales (artículos 41 y 5); Calificación y Contencioso Electoral (artículos 41 y 60); Integración y Funcionamiento de la Cámara de Diputados (artículos 53, 54 y 63).
El decreto estableció en su artículo Primero: Se reforman los artículos 5, 35 fracción III, 36 fracción I, 41, 54, 60 y 73 fracción VI, base 3a. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Estas reformas constitucionales dieron marco jurídico a un nuevo Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales de 1990.
Se establecieron criterios de interpretación para la aplicación de las normas del código de conformidad con los principios de certeza, objetividad e imparcialidad electoral.

 

EVOLUCIÓN DE LA LEGISLACIÓN ELECTORAL DE 1977 A 2014
En resumen, México experimentó 11 reformas electorales entre 1977 y 2014. Ocho fueron de amplio alcance e implicaron cambios constitucionales y legales: 1977, 1986, 1990, 1993, 1994, 1996, 2007 y 2014, mientras que tres fueron focalizadas a aspectos puntuales y requirieron sólo modificaciones a leyes reglamentarias.


Entre los avances destaca el financiamiento público de partidos y campañas que se consolidó en la reforma de 1996 cuando se introdujo un modelo que dotó cuantiosos recursos para todos los partidos.
La nueva fórmula niveló las condiciones de competencia y fue uno de los factores que facilitó la alternancia en la Presidencia de la República en 2000.
De la mano del aumento del financiamiento púbico se establecieron dos medidas para evitar inequidad. Por una parte, desde 1993 se establecieron topes de gasto de campaña. Por otra, se definieron restricciones al financiamiento privado. Este modelo devino en una mejoría de las condiciones de competencia en la década de los noventa, pero se deterioró en los últimos años por mecanismos de financiamiento ilegal, tanto por el desvío de recursos públicos como de fondeo privado al margen de la ley.
Otras normas para fomentar la equidad incluyeron aspectos relacionados con los medios de comunicación. Se reguló la publicidad de gobiernos durante campañas. La primera iniciativa se dio en 1994, se gestó otra en la reforma en 2007 para prohibir el uso personalizado de la publicidad oficial; sin embargo, la falta de una ley reglamentaria del Artículo 134 Constitucional hizo inobservable dicha disposición y los gobernadores, legisladores y líderes políticos siguen usando la publicidad de gobierno o las gacetillas insertas en la prensa escrita como mecanismos anticipados de promoción política, lo cual distorsiona las condiciones de la competencia.
Otra medida establecida en 2007 para fomentar equidad, pero que ha sido ineficaz o contraproducente es el tiempo aire gratuito en medios electrónicos para que los partidos difundan su propaganda y la prohibición de que adquieran pautas de forma directa.
Esa medida resultó contraproducente porque se gestó un mercado ilegal y subterráneo de venta de cobertura informativa que ha afectado las condiciones de la competencia.
Asimismo, detonó mayores presupuestos en comunicación social como un mecanismo alternativo de los gobiernos para tener cobertura favorable y transferirla a los candidatos de sus partidos.
Se dio un paso adelante en que el acceso de partidos a medios electrónicos es gratuito, pero mientras subsista un trato comercial y discrecional entre gobiernos y medios (cuyo monto ha crecido de forma exponencial en los últimos años), la ventaja de algunos partidos en el poder para contar con mayor cobertura y toda ella favorable implica un piso desnivelado de competencia política, lo cual distorsiona las condiciones de la competencia.

 

EVOLUCIÓN DEL INE DESDE 1990; CONSOLIDACIÓN EN 1994
Otro aspecto muy importante fueron las reformas para buscar la imparcialidad de las autoridades electorales.


El IFE nació como un organismo público, cuyo órgano de gobierno -el Consejo General- estaba integrado en 1990 por seis consejeros magistrados, representantes de los partidos políticos y de las cámaras legislativas.
El presidente era el secretario de Gobernación. En 1994 se dio un paso significativo cuando se les quitó voto a los representantes de los partidos y se nombró a seis consejeros ciudadanos por mayoría calificada de la Cámara de Diputados, pero el paso definitivo ocurrió en 1996, cuando el instituto se volvió autónomo.
La presidencia dejó de ser ocupada por el secretario de Gobernación y su lugar fue tomado por un consejero presidente elegido también por mayoría calificada de la Cámara de Diputados, al igual que los otros ocho consejeros electorales.
Con el fin de garantizar la legalidad de los procesos electorales, se creó un sistema de justicia electoral que tuvo sus primeros cimientos en 1986 con la creación del Tribunal de lo Contencioso Electoral, luego el Tribunal Federal Electoral en 1990 y finalmente el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en 1996 con un sistema de medios de impugnación que le ha dado la última palabra para dirimir controversias entre partidos, entre partidos y autoridades, y entre militantes y los órganos de dirección partidarios.
De la mano se puede enlistar la ampliación de los delitos electorales de servidores públicos mediante una reforma al Código Penal Federal en 1994 y la creación de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), nacida en julio de ese mismo año. Fue hasta la reforma electoral de 2014 que se aprobó una Ley General en Materia de Delitos Electorales y se actualizó el marco de acción y los tipos penales.

 

MÉXICO YA CUENTA CON UN GUARDIÁN DE LAS ELECCIONES: ES EL PUEBLO CUANDO LO CONVOCA EL INE
Con todo respeto para el señor Presidente López Obrador, en alusión a su discurso del segundo aniversario de las elecciones de 2018.
El 1 de julio de 2018 no se inventó la democracia y tampoco “es día en que para muchos es sinónimo de democracia”.
Es un anhelo de los mexicanos de hace dos siglos y que se ha venido perfeccionando. Se plasmó en la Constitución como “Una forma de vida”.


Es, en términos jurídicos, la práctica o conducta reiterada (inveterata consuetudo) de los mexicanos y la convicción de la colectividad de que esa práctica o conducta es obligatoria (opinio iuris seu necessitatis).
Los creadores de la teoría de la división de Poderes son John Locke y Charles Louis de Secondat (Montesquieu), desde el siglo XVIII.
En México, la Constitución Federal de 1824 estableció: “Se divide el Supremo Poder de la Federación para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial”. Quedó así plasmada la división de Poderes. No es que en este sexenio (dos años) “hayamos avanzado” en la división de poderes.
Es nuestra forma de gobierno plasmada en nuestras Constituciones de 1824, 1857 y 1917, una realidad formal y jurídica.
El Estado de Derecho sí se encuentra, parcialmente, sin soporte institucional desde hace tiempo. Se vulnera cuando no se respeta el principio de legalidad, cuando no se garantiza la certeza y seguridad jurídica, y cuando los titulares de los Poderes públicos, sean del Ejecutivo, del Legislativo o del Judicial, no respetan la ley.
Lo que sí es evidente es que en materia electoral hemos avanzado y madurado como Nación. Gracias a ello, fueron posibles tres alternancias del Poder Ejecutivo federal, incluida la de julio de 2018.
Es evidente que ya erradicamos el fraude electoral y que los principios democráticos ya son cimiento inamovible de nuestra cultura cívica.
No necesitamos que el Presidente de la República sea “El guardían de las elecciones”, ni que se ponga a “vigilar que las elecciones sean verdaderamente libres y limpias”.
Para eso tenemos al INE, una de nuestras instituciones más solidas y consolidada, que cuenta con el apoyo y la participación de millones de mexicanos, cuando los convoca.


Para que luego no digamos “lo que no fue no será”, mejor que nuestro Presidente gobierne pensando en las próximas generaciones y no en las venideras elecciones.

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Lo que no fue no será

Alzati Araiza, un gran político con profundo amor por México sin tintes partidistas

Conoce las anécdotas de una vida política azarosa y desafortunada

 

 

“Más de un hombre hubiera sido peor si su fortuna hubiese sido mejor”: Benjamin Franklin

 

 

POR MARKOFLOS

 

Maquiavelo decía que la política es virtud y fortuna.

Según el politólogo Florentino el buen político, como el jugador de ajedrez, debe tener la cabeza y el corazón fríos. Y el mejor jugador es el que gana la partida, pero desde luego, si la fortuna está de su parte; Sugiere que, dado el carácter limitado de su poder, los individuos tienen que rivalizar con la fortuna, oponiéndole la inspiración vigorosa y creativa de la esperanza y de la audacia.

La vida pública de Fausto Alzati Araiza, quien recién falleció el 17 de junio de 2020, se encuadra en anécdotas de la vida política nacional que merecen ser contadas para los que creen en la fortuna y el “infortunio político”: A veces producto del azar, a veces producto de la maldad, la infamia y también debido a erróneas decisiones personales.

Caso singular de convergencia de político y tecnócrata, hijo de un connotado priísta de Guanajuato, don Rafael Alzati, “El Gallo”, que había sido dirigente estatal del PRI en tiempos del gobernador José Aguilar y Maya.

 

GRAN CARRERA POLÍTICA DESDE LOS 18 AÑOS

Por méritos propios, su hijo, Fausto Alzati Araiza, había iniciado una auténtica carrera política en su natal Guanajuato; desde joven a los 18 años fue regidor y oficial mayor del Ayuntamiento de Guanajuato. Ya como dirigente de la Juventud Revolucionaria del Estado de Guanajuato -1976-, el gobernador Luis H. Ducoing lo descubre y lo pone a hablar en la campaña de José López Portillo, a quien impresiona.

Después el dirigente nacional del MNJR, Roberto Madrazo, lo designa secretario de Relaciones Internacionales y organizó la participación de los jóvenes mexicanos en el “V Festival Internacional de la Juventud”, en La Habana, Cuba, en 1976, lo que le valió conocer a Fidel Castro y entablar una buena relación con él.

Se trasladó a la Ciudad de México a estudiar la carrera de Derecho en la UNAM, y a la par la carrera de Ciencias de la Comunicación Social en la Iberoamericana, en donde fue amigo y condiscípulo de José Gordon. Las dos licenciaturas las concluyó y de ninguna obtuvo el título.

Obtiene su primer trabajo en la SHCP con Ignacio Pichardo, como director de Difusión Fiscal, ahí fue cercano y amigo de Héctor Vasconcelos; también director con el subsecretario Pichardo Pagaza.

El nuevo secretario de Hacienda, David Ibarra, lo invita como cercano colaborador y ahí, al tiempo que terminaba sus estudios de Derecho, aplica a Harvard por sugerencia y apoyo de David Ibarra.

Concluye la totalidad de los créditos que acreditan la licenciatura en Derecho en la UNAM. Con ese documento (no con el título) cumple requisito que le solicitaba la Universidad de Harvard. Es aceptado para estudiar el MPA, la maestría en Administración Pública por la John  F. Kennedy de Harvard  University.

Sus ansías por seguir el Doctorado en Harvard lo obligan a obtener allá el grado de Maestro en la Administración Pública (grado-título que sí obtuvo desde entonces), ya que éste era requisito para ser aceptado en el Doctorado en Economía Política -mismo Doctorado que, en ese tiempo, sólo tenía otro mexicano, Carlos Salinas de Gortari-.

Fausto tuvo una estancia destacada en el Doctorado que llegó a ser colaborador adjunto del célebre politólogo Samuel Huntington.

Para obtener su grado elabora una tesis sobre el tema de “Energéticos”, con colaboraciones de reconocidos especialistas, como Daniel Yergin, autor de “The Prize”, obra sobre la historia del petróleo, reconocida mundialmente. En este libro el Dr. Yergin cita a Alzati Araiza en cuatro ocasiones.

Durante todo ese tiempo vivió en Boston casi ocho años -manteniendo a su esposa y dos hijos-. Sin embargo, a pesar de que en México recibió beca de Conacyt y apoyos de Manuel Bartlett y Pérez Correa, tuvo que aceptar venir a trabajar a México a Nafinsa cuando estaba a punto de presentar su tesis (tema “Energéticos”) para obtener el grado de Doctor.

Ya en México, Fausto Alzati no sólo trabajó para el Estado Mexicano. Fue catedrático titular en distintas universidades: El Colegio de México (ColMex), en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), en la Universidad Iberoamericana y en el Instituto Matías Romero de la Secretaría de Relaciones Exteriores. También fue invitado a dar cursos en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Después de Nafinsa, trabajó en la Secretaría de Energía, luego en Programación y Presupuesto, a donde llegó por invitación del doctor Pascual García de Alba, quien le presentó al secretario Ernesto Zedillo. Ahí, a principios de1989, lo nombran coordinador sectorial de Ciencia y Tecnología. Presentó por primera vez una fórmula para distribuir presupuesto a todos los Centros de Investigación Científica y de Desarrollo Tecnológico -que dependían de la SPP- basada en los méritos, resultados y aún patentes logradas.

Diseñó y presentó el primer Programa de Apoyo a la Ciencia en México (Pacime).

 

IMPULSA TRANSFORMACIÓN A FONDO EN EL CONACYT

Lo anterior le valió que en enero de 1990 el presidente Carlos Salinas lo nombrara director general  de Conacyt.

En su gestión, que duró más de cuatro años, llevó a cabo los mayores cambios y transformación que -hasta la fecha- ha tenido esa institución; triplicó número de becas nacionales e internacionales; cambiaron los requisitos para obtener beca, de discrecional a aprobación por comités y especialidades y sólo para el Padrón de Universidades de excelencia que se elaboró; creó los primeros fondos de apoyo a la investigación científica y desarrollo tecnológico, a la infraestructura y a proyectos de investigación; estableció la fórmula presupuestal de acuerdo a logros de proyectos y patentes; creó las cátedras de excelencia; inventó el primer programa de repatriación de cerebros; reestructuró el Sistema Nacional de Investigadores; creó el Sistema Regional de Centros de Investigación; estableció el primer Sistema de Indicadores estadísticos en ciencia y tecnología; independizó al Conacyt de la UNAM (por ubicación), compactó su estructura; primer sistema de pagos por tarjeta a becarios del extranjero en todo el mundo;  estableció la primera red Informática (Macintosh) de una entidad del gobierno federal; Conacyt diseñó y coordinó junto con UNAM y Tec de Monterrey la Red Bitnet, red académica y primer antecedente de Internet en México.

Se establecieron los primeros convenios en materia de ciencia y tecnología con Cuba, Japón, Corea del Sur y Singapur, entre otros.

Su gestión como director general de Conacyt concluyó el 30 de noviembre de 1994 y las reformas que hizo siguen vigentes en 2020.

 

LA XIV ASAMBLEA DEL PRI, LA QUINCEAÑERA.

En septiembre de 1990 -cuando Alzati era director de Conacyt-, por vez primera una Asamblea Nacional del PRI parecía volverse un auténtico ejercicio democrático.

El presidente del CEN príísta, Luis Donaldo Colosio, estaba decidido a que en esa Asamblea se hiciera un diagnóstico real del partidazo, a hacer una radiografía a fondo de su realidad.

Por primera vez se hablaba de la necesidad – incluso- de cambiarle nombre. Había voluntad de democratizar al PRI y esto se reflejó desde la organización de la Asamblea.

Acudirían delegados de cada estado, nombrados por votación directa de la militancia y esto al menos se comprobó y se vivió plenamente en la Mesa de “Revisión de Plataforma Ideológica” que se llevó a cabo en la sede de Tlaxcala.

Para esa mesa Colosio había nombrado un presidente, Abraham Talavera, y vicepresidentes de los grupos de trabajo a: Esteban Moctezuma, Luis Téllez, Enrique Jacob y Fausto Alzati. Sin embargo, los hechos fueron inéditos. La primera asamblea plenaria de delegados de esa mesa estaba presidida por Abraham Talavera y la gobernadora Beatriz Paredes.

Cuando Talavera informó los mecanismos con los que trabajarían las diferentes mesas, y lo hizo con un gesto de “autoritarismo”, como era propio de su personalidad, algunos delegados empezaron a cuestionarlo respecto al método de elección de los vicepresidentes con los que trabajarían.

Muy pronto aquello se convirtió en una rebelión, gritos y suma de reclamos por falta de democracia para elegir a quienes debían dirigir sus grupos de trabajo. Talavera tuvo que dar un giro y ofrecer que los vicepresidentes serían elegidos al día siguiente por los delegados de cada grupo; en esos momentos la gobernadora dejó solo a Talavera en el presidium.

Al término de la misma Abraham Talavera salió echando rayos y centellas ante el descontrol que había tenido de esa asamblea de delegados que a gritos pidieron un evento democrático.

Los vicepresidentes de la Mesa ya no serían los designados, tendrían la oportunidad de serlo en caso de que por votación de sus respectivos grupos así se decidiera. Esteban Moctezuma y Luis Téllez no fueron considerados por sus grupos para votarlos. Sin embargo, Fausto Alzati y Enrique Jacob fueron electos-ratificados por sus grupos, como vicepresidentes. Esto le valió a Alzati la animadversión de Moctezuma y Téllez. Sobre todo porque al día siguiente fue designado por Colosio para presentar las conclusiones de esa mesa, en la plenaria nacional del PRI, con la presencia del presidente Salinas y todo su gabinete. Ahí Alzati acuñó la frase “La línea es que no haya línea”… y fue bien recibida en los medios su participación.

Alzati comentó a algunos allegados que había sido como fiesta de XV años y él se sentía como la “quinceañera” que presentaron en sociedad (política).

 

SECRETARIO DE EDUCACIÓN, EFÍMERO

Muy presionado iniciaba su gestión Ernesto Zedillo, la amenaza heredada del EZLN, el rompimiento con Carlos Salinas y la investigación de los casos de Colosio y Ruiz Massieu, con giro inesperado que apuntaba a culpar a Raúl Salinas.

Por si lo anterior fuera poco, la gigantesca crisis económica por el “error de diciembre” y la consecuente renuncia de Jaime Serra Puche a la SHCP. Al tiempo que crecía otro escándalo: el nombramiento de Fausto Alzati Araiza como titular de la SEP, ya que, como lo difundió el periódico Reforma en su primera plana, “se decía Doctor y no lo era”.

El 1 de diciembre de 1994, el presidente Ernesto Zedillo nombró como secretario de Educación a Alzati Araiza. Fue en enero de 1995 cuando su nombre tuvo alcance nacional. El escándalo fue mayúsculo. Por primera vez un secretario de Estado se veía obligado a renunciar porque había “mentido” respecto a sus grados académicos.

La frase fue lapidaria: “Se decía Doctor y no lo era”. No tenía ni el título de licenciado. Sólo mereció el mote del “Bachiller” “Falzati”. “Gran mentiroso”. Fue destrozado por los medios de comunicación, empezando por el periódico Reforma, cuando Elba Esther Gordillo y Manuel Camacho -a través de Juan Enríquez Cabot- tenían intereses e influencia editorial en ese periódico.

Enríquez Cabot fue quien hizo la primera filtración de la falta del grado académico de Doctor de Alzati, ya que él también había hecho estudios en Harvard y allá obtuvo la información. El detonador del escándalo y la renuncia fue una conferencia de prensa que dio Alzati, justo cuando crecía el escándalo y ante embates de reporteros con la pregunta “¿Cómo lo nombraron secretario si miente..?”, Faustó contestó: “Pregúntele al que me designó”.

Ante el cuestionamiento “¿Usted no fue estudiante de diez como el Presidente?”, Alzati respondió: “No, yo en secundaria era mal estudiante, hasta reprobé”.

Se supo después que la reseña de esa conferencia, subrayando este tipo de respuestas, fue puesta en el escritorio del Presidente Zedillo al otro día nada menos que por su jefe de la Oficina Presidencial, Luis Téllez.

Cuando Alzati fue obligado por Zedillo a renunciar, Emilio Chuayffet, gobernador del Estado de México, dijo: “La Constitución General sólo señala como requisito para ser secretario de Estado la edad y la nacionalidad”.

Esteban Moctezuma, a la sazón secretario de Gobernación, si bien no propició, sí toleró todos los embates de la prensa contra Alzati.

Desde que había sido oficial mayor de SEP con Zedillo, se volvió el pupilo consentido de la maestra Elba Esther Gordillo, su alianza era -y sigue siendo- total. A los dos les convenía hacer a un lado a Alzati Araiza.

Hay otra referencia. Los comicios para la gubernatura de Tabasco se llevaron a cabo el domingo 20 de noviembre de 1994, 10 días antes de que tomara posesión Zedillo como Presidente de la República.

En enero de 1995 Roberto Madrazo fue a visitar al todavía secretario de Educación, su amigo y ex colaborador en el MNJR, para comentarle que el Presidente Zedillo le había ofrecido la SEP a cambio de reconocer a Andrés Manuel López Obrador como ganador de la gubernatura de Tabasco. Madrazo le dijo a Alzati que la propuesta se la había hecho el secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, en nombre del Presidente.

Roberto Madrazo dijo que no aceptaría esa propuesta y amenazó con separar al estado de la Federación, no aceptó la oferta y se quedó a gobernar Tabasco luego de echar del Palacio de Gobierno a los “porros” de AMLO que lo tuvieron tomado algunas semanas.

Aunque la negociación la llevó a cabo Esteban Moctezuma en nombre de su jefe, analistas y cercanos al propio ex secretario de Gobernación concluyeron que fue una espléndida estrategia política de Moctezuma para matar dos pájaros de un tiro: Primero, quitar del camino a un eventual competidor a la Presidencia para el año 2000, a quien ya veía como un serio obstáculo Fausto Alzati, cuya renuncia ya era inminente; y segundo, tener como aliado a un valioso y aguerrido político -como siempre lo fue Andrés Manuel López Obrador- para sus planes de ser el sucesor de Ernesto Zedillo.

Alzati tuvo la entereza y el carácter para regresar a Boston a vivir como estudiante durante un año preparando una nueva tesis para obtener el grado de Doctor. Esta vez el trabajo fue un análisis sobre “100 años de crecimiento económico de doce países”, que probó, con rigor de métodos estadísticos y científicos, que México debería crecer a tasas de 7% promedio durante 27 años para abolir la pobreza y contar con estándares de bienestar óptimos.

En 1997 obtuvo el grado de Doctor en Harvard. Con su tesis en la mano, quiso ver al Presidente Zedillo, quien nunca lo recibió, al parecer por la interferencia de su secretario particular, Liébano Saénz, y por el jefe de la Oficina Presidencial, Luis Téllez.

 

RESENTIMIENTOS CON TÉLLEZ

En el caso de Luis Téllez se sabía que había resentimientos debido a pugnas académicas desde que ambos estudiaban en Boston. Téllez en el MIT y Alzati en Harvard. En diversos foros competían y testigos reseñan que Alzati siempre le ganaba con mejores argumentos, además hay otra anécdota de la XIV asamblea del PRI en que también compitieron.

Ante la imposibilidad de ver a Zedillo, Alzati fue rescatado por Ricardo Salinas, quien lo nombró asesor en sus corporativos. Ahí estuvo hasta que su paisano, el gobernador Vicente Fox, se enteró del trabajo de tesis de Alzati y lo invitó a cenar al San Angel Inn.

 

Al otro día, Fox dijo a la prensa que abriría un Centro de estudios para el crecimiento económico en Guanajuato y que lo dirigiría el Doctor Fausto Alzati. Por ello, ese mismo día, le hablaron de Los Pinos a Ricardo Salinas para pedir que Alzati renunciara a su empleo en su corporativo.

Alguien cercano a Alzati nos narró, cuando fue a recoger su cheque de liquidación: “Fausto, estás muy sonriente y te acaban de correr, vas por tu último cheque”… a lo que respondió: “Es que me voy a trabajar con Vicente Fox, quien va a ser el próximo Presidente de México”… Como dato adicional, era el año de 1997… y Alzati ya tenía su visión futurista.

 

EL CILACE, EL ENLACE CON FOX

Fausto le tomó la palabra a Vicente Fox y organizó la creación del CILACE, (Centro de Investigación “Lucas Alaman” para el Crecimiento Económico).

Para la apertura del Centro, Fausto invitó a Gary Becker, Premio Nobel de Economía 1992, cuya tesis doctoral convertida en libro versaba sobre racismo, la familia, educación, capital humano, el salario mínimo, el altruismo, la inmigración, el coste de los restaurantes, competencia o democracia.

También invitó como oradores a Esteban Moctezuma, a la sazón secretario de Desarrollo Social, y a Porfirio Muñoz Ledo, quien era precandidato a la Presidencia de la República.

Cuando Muñoz Ledo iba al evento, venía de hacer precampaña en Irapuato. Hizo una llamada, a la Casa de Gobierno, al gobernador Vicente Fox.

Porfirio dijo: “Voy al evento de mi amigo Fausto Alzati. Voy entrando a Foxilandia”.

“Pero… no se vale, tú y yo somos gallos para la grande, pero… cómo invitan a un pichoncito como Esteban Moctezuma”.

 

UN AGUERRIDO FOXISTA

Ante la cerrazón de Zedillo y la invitación de Fox al CILACE, Fausto Alzati se convirtió en un aguerrido “foxista” y en todos los foros anunciaba que la primera alternancia vendría con Fox… sus editoriales que en ese tiempo escribía en El Universal así lo demuestran.

Al triunfo de Fox fue designado en el equipo de transición como coordinador de “Energía”. Ahí contaba con el apoyo del Presidente electo, que le había anticipado que sería secretario de Energía, y también tenía el aval de Eduardo Sojo. Sin embargo, tuvo que lidiar contra los celos y la hostilidad de Luis Ernesto Derbez, quien ya se sentía virtual secretario de Hacienda.

Cuando Derbez fue designado secretario de Industria y Comercio, lo primero que hizo fue cambiar el nombre por “Secretaría de Economía”.

Derbez siempre había sido el asesor de Fox en materia económica, por lo que no le gustaba la cercanía de Fausto con su jefe, ya que en su campaña Fox habría tomado de la tesis doctoral de Alzati que México tendría en su gobierno tasas de crecimiento económico del 7%.

Derbez metió a la Coordinación de Energía, como cuña, a Juan Bueno Torio, quien hacía declaraciones a la prensa en materia energética y de electricidad que no hacía Fausto como coordinador de ese grupo.

A mediados de la transición, el ofrecimiento del Presidente electo cambió. Le anticipó que sería designado director general de Pemex. Todo estaba listo, Alzati se había reunido en varias ocasiones con Rogelio Montemayor para ver los detalles de la entrega de Pemex, incluso se realizó la “entrega virtual”.

El 22 de noviembre de 2000, sin previo aviso a Fausto, fue designado como nuevo director general de Pemex Raúl Muñoz Leos, ex director de la empresa Dupont y ex jefe del poderoso “ranchero” Ramón Muñoz y del protagonista del “Toallagate”, Carlos Rojas, quienes, al final, convencieron a Fox de que era mejor opción que Alzati.

En algún momento Fausto los había calificado como “mochos santurrones”… no lo hubiera hecho, pues pagó caro sus ofensas, ya que se metió con el círculo más cercano: Derbez, Rojas y Muñoz.

Una vez más se sentía desplazado y traicionado. Sin embargo, al ser designado Francisco Gil Díaz secretario de Hacienda y Crédito Público, rescata a Fausto y lo nombra director general de la Aseguradora Hidalgo.

En la campaña Fox había ofrecido a la Asociación Nacional de Aseguradores que vendería la aseguradora del gobierno para que compitieran en igualdad de circunstancias.

El encargo para Alzati era preparar la aseguradora para su venta, lo que cumplió con creces, puso a la empresa en números negros con utilidades que nunca antes había tenido. A media gestión, que duró dos años antes de la venta, Fernando Manzanilla (padre del político poblano) convenció a Fausto -le ganó la ambición- de encargarle el “Reaseguro” anual de la empresa que se hacía con aseguradoras inglesas, ya que era un trámite periódico y necesario que había dejado jugosas comisiones a los ex directores de la Aseguradora.

Manzanilla casi triplicó las comisiones. Se trataba de varios millones de dólares, el ganón fue Manzanilla, defraudó al director y a la empresa. Aún así alcanzó para darle a Alzati su parte -varios mdd- quien a su vez le dio “su dinero”, para que se lo administrara, a su “amigo” Luis Miguel Niño de Rivera, quien había sido su socio en “Cubacel”… Está de más decir que nunca volvió a ver ese dinero.

Por los dos lados sus “amigos” lo defraudaron y lo robaron. Esto coincidió con una embolia cerebral que sufrió estando en La Habana, en donde fue atendido por uno de los mejores doctores del mundo en la especialidad y gracias a ello tuvo una recuperación que sorprendió a los propios doctores. Sin embargo, a partir de esos acontecimientos, Fausto cambió su carácter, se volvió muy irascible, explosivo y en ocasiones agresivo.

 

ESCÁNDALO Y TRAICIÓN EN TELEVISIÓN EDUCATIVA

La última incursión de Fausto Alzati en el sector público fue en julio de 2013, cuando el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, su amigo, lo invito a hacerse cargo de la Dirección General de Televisión Educativa.

Al año siguiente, el 13 de junio de 2014, Alzati protagonizó otro escándalo: Interrumpió la lectura de un poema por considerar que ofendía al Presidente Enrique Peña Nieto durante el evento inaugural de la exposición pictórica de la muralista mexicana Aurora Reyes, celebrado en las instalaciones de Televisión Educativa.

Tras este lamentable hecho, el 21 de junio de ese mismo año ofreció una disculpa, pero ya había sido cesado. El zafarrancho fue inmediato y ampliamente difundido. Una vez más las redes sociales y algunos medios de comunicación lo destrozaron. Televisa le dio más tiempo a la nota, por encima de alguna noticia sobre cualquier secretario de Estado.

Se recuerda la burla y la sorna que del incidente hicieron Brozo y Loret de Mola por instrucciones de su jefe Leopoldo Gómez, quien por encargo de su ex jefe acabó mediáticamente con Fausto Alzati. Recuérdese que cuando Luis Téllez fue secretario de Comunicaciones con Zedillo, su subsecretario era Leopoldo Gómez, quien negoció con Televisa la entrega y ampliación de concesiones… y de ahí vino su nombramiento como vicepresidente de Noticieros.

Fausto se puso de “pechito”, acudió al evento en estado de ebriedad. Había comido y tomado en las instalaciones de la televisora con Leonel Loboguerrero, un impresor que buscaba algún contrato, presumía su estrecha relación con doña Marta Sahagún y con Manlio Fabio Beltrones, con quienes “decía” que había hecho “buenos negocios”.

 

EN POLÍTICA NADA ES CASUAL

El zafarrancho no fue casual: cuando Fausto descalificó el poema “Hombre de palabra”, mediante actitudes paranoicas, groseras y agresivas, no sabía que estaba siendo grabado por los de casa… “fuego amigo”.

Había caído en la trampa. Gustavo Lomelín, entonces director de Noticieros de DGTVE, grabó todo con las cámaras y equipo de la televisora, Él mismo se encargó de llevarle a Los Pinos, a Roberto Calleja, el video y el audio, así como de filtrarlo a la prensa y a las redes sociales. El asunto creció como bola de nieve y en un fin de semana Fausto Alzati, ya era insostenible e indefendible. Fue removido a través de un comunicado de prensa de la propia SEP.

Emilio Chuayffet no pudo ni patalear, estaba en Mérida cuando le avisaron de la Presidencia que ya se había designado a Gustavo Lomelín como nuevo director general. Conocido en los círculos de los periodistas, fue el incidente que protagonizó, siendo reportero de El Financiero, trató de extorsionar a José Ángel Gurría, a la sazón director de Bancomext. Gurría no lo permitió. Su enojo provocó un escándalo y estuvo a punto de demandar al “Pechugas” como le decían sus compañeros reporteros.

Lomelín, como director de Noticieros de DGTVE, hizo crecer la nómina “secreta” de la “Presidencia” -eso decía él-. Una nómina de más de 130 personas con costo de 35 millones de pesos entre gente de “Presidencia” y de “su” Noticiero “México al Día”, el más caro y menos visto de Iberoamérica. Todo esto como director de Noticieros; después como director general se sabía que sus nóminas secretas se duplicaron y se conocieron, por gente que ahí trabajaba, diversos hechos de corrupción.

Recientemente Fausto afirmaba que la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, a quien conoció cuando ambos eran catedráticos en el Colmex, lo había invitado a ser su subsecretario y que su nombramiento era inminente.

En los últimos años Alzati tuvo muchas carencias económicas. Fue echado de su casa por una deuda hipotecaria y se fue deteriorando su salud.

 

PESE A OBSTÁCULOS, NUNCA SE RINDIÓ

Pese a los problemas personales y laborales, nunca se rindió. No perdió su lucidez para escribir sobre diversos temas con la inteligencia y maestría, como siempre lo hacía, últimamente para Excelsior, Latitud Megalópolis e Impacto.

Alzati Araiza tuvo una azarosa vida política. En los últimos tiempos se dejó llevar por el infortunio. Víctima de la maldad, la infamia y la traición, pero también de decisiones personales equivocadas. Lo que no fue no será.

Su personalidad, capacidad, preparación e inteligencia apuntaban para realizar algo grande para su país, pero hizo lo que pudo o lo que le correspondía hacer. Que en paz descanse.

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Lo que no fue no será

Bartlett, ¿la corrupción o devoción de AMLO?

Todo indica que pese a la ‘tormenta perfecta’ de escándalos, el titular de la CFE es intocable e inmune en la 4T… para muestra un botón: Acuérdense de la foto del desayuno de barbacoa en Querétaro: AMLO, Bartlett y el titular de la la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, después de su exoneración por parte de la SFP… ¿Así o más claro el mensaje?

 

“La corrupción ha existido desde hace mucho tiempo, por lo que es muy vieja, pero todos los años, en vez de morir, se vuelve cada vez más sutil y vivaz”: Carl William Brown.

 

POR MARKOFLOS

 

En diciembre pasado un reportero le preguntó a Manuel Bartlett en Palacio Nacional: ¿Cómo va la investigación de sus propiedades y empresas?

La respuesta inmediata fue: “El Tren Maya va muy bien… Chu… Chu… Chu”… Lo advirtió José López Portillo, el presidente cuyo lema fue “la solución somos todos” y que el pueblo sabio convirtió en “La corrupción somos todos”.

Profetizó el ex presidente: “El peligro es que nos convirtamos en un país de cínicos”.

Es innegable que gran escándalo se ha armado en las redes sociales y en los medios de comunicación por dos asuntos en que está involucrado el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz.

Primero: la compra del IMSS de los ventiladores a empresa de su hijo, y segundo: el descubrimiento de que la casa de campaña fue alquilada y enajenada a Morena por una empresa en la cual es socio mayoritario Jesús Hernández Torres, quien ha sido su colaborador por más de 45 años.

En 2019 se le acusó de no incluir 23 inmuebles en su declaración patrimonial.

Al respecto el Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo en diciembre pasado: “Pruébenlo. Por lo que corresponde a nosotros, el señor es el presidente de la CFE. A ver, ahí, ¿cuáles son las transas, los contratos entregados como se hacía antes, por influencia?”, y añadió que no se puede acusar sin pruebas.

Manuel Bartlett fue exonerado dos días antes por la Secretaría de la Función Pública (SFP) de las acusaciones en su contra de enriquecimiento ilícito y conflicto de interés.

 

EL FUNCIONARIO INTOCABLE E INVENCIBLE

Sin lugar a dudas, y no lo digo yo sino así lo indican los hechos, Manuel Bartlett es intocable e invencible… y así lo ha sido durante más de cuarenta años en las “Big leaguers” de la política mexicana.

Son varios y graves los asuntos en los que se le ha querido involucrar y acusar. Nunca nada se le pudo comprobar respecto a su participación en el asesinato de Enrique Camarena, agente de la DEA; tampoco del asesinato del periodista Manuel Buendía.

En precampaña presidencial, en la que él era fuerte precandidato, no se pudo comprobar que él fuera el promotor del “pasquín” en que se acusaba a Carlos Salinas de Gortari y su hermano del asesinato de su sirvienta cuando eran adolescentes.

Nadie pudo aportar pruebas de que alteró las cifras del resultado electoral de las elecciones presidenciales de 1988; tampoco de la invasión de tierras de Clouthier (declarado crítico y opositor personal) cuando fue candidato a gobernador, ni de estar involucrado en el accidente que perdió la vida después de haber sido candidato a la Presidencia.

Cabe aclarar que fue en 1989, ya no era secretario de Gobernación. Tampoco se le ha probado algún caso de corrupción como titular de Gobernación ni en la Secretaría de Educación Pública (SEP) ni como gobernador poblano.

Aunque nos pese a quienes todavía creemos en la “ética política”, o en que hay políticos con ética, hay que reconocer que Bartlett es el prototipo de político exitoso, negociador, estratega, inteligente y temido. Bien podría considerársele “Maquiavélico”, por su desempeño y porque ha sabido estar cerca de quienes otorgan el poder, los Presidentes.

Hijo de un ex mandatario de Tabasco, se preparó académicamente para ser político profesional con estudios en la UNAM, Francia e Inglaterra.

A principios de 1979, mitad del sexenio de José López Portillo, el secretario de Hacienda era David Ibarra Muñoz y el subsecretario Miguel de la Madrid Hurtado. En esas fechas se filtró que el secretario David Ibarra sustituiría a su subsecretario, quien al saber que era inminente el relevo, y su consecuente desempleo, quiso buscar una salida decorosa.

Por ello fue a pedir apoyo a Bartlett Díaz, entonces director de Asuntos Políticos Bilaterales, Consulares y de Límites y Aguas Internacionales de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a quien tenía poco tiempo de conocer por eventos gubernamentales.

Miguel de la Madrid le pidió interceder ante el secretario Santiago Roel para que lo designaran cónsul en alguna ciudad de Estados Unidos, Bartlett lo apoyó y se programó su nombramiento. Sin embargo, el 16 de mayo de 1979, hubo cambios inesperados en el gabinete. Miguel de la Madrid fue designado secretario de Programación y Presupuesto. Ese mismo día renunció Santiago Roel a la SRE, por lo que Manuel Bartlett renunció a su puesto en Relaciones Exteriores y fue nombrado asesor de Miguel de la Madrid Hurtado para asuntos políticos. En este cargo participó en la formulación del Primer Plan Global de Desarrollo. Como asesor político, Bartlett encabezó las aspiraciones de De la Madrid a la candidatura presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para las elecciones de 1982.

La anterior anécdota habría de marcar el destino de Manuel Bartlett para una impresionante trayectoria en el primer nivel del sistema político mexicano, desde 1981 hasta nuestros días.

 

UNA TRAYECTORIA POLÍTICA DE PRIMER NIVEL

El 25 de septiembre de 1981 Miguel de la Madrid fue postulado candidato del PRI a la Presidencia, Bartlett asumió entonces de forma oficial la coordinación general de la campaña y el 14 de octubre del mismo año recibió formalmente el cargo de secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, cargo en el que permaneció hasta el 1 de diciembre de 1982. Fue designado secretario de Gobernación durante todo el sexenio de Miguel de la Madrid y como tal fue responsable de organizar las elecciones de 1988 en las que salió electo Salinas de Gortari, una elección marcada por la famosa ‘caída del sistema’.

De 1988 a 1992 fue miembro del gabinete de Carlos Salinas de Gortari como secretario de Educación Pública. En 1992 el PRI lo postuló candidato a la gubernatura del estado de Puebla, fue electo gobernador el 8 de noviembre de 1992 y tomó posesión el 1 de febrero de 1993 para un periodo completo hasta el 31 de enero de 1999.

En 2000 fue postulado por el PRI como candidato por el principio de representación proporcional al cargo de senador de la República resultando electo. Desde el año 2000 se distanció del PRI y para las elecciones de 2006 llamó a los priístas a dar un “voto útil” en favor del candidato Andrés Manuel López Obrador.

En 2012 es electo nuevamente senador plurinominal formando parte de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado y coordinando el grupo parlamentario del Partido del Trabajo.

El 27 de julio de 2018, López Obrador anunció que al asumir la Presidencia de México, el 1 de diciembre del mismo año, lo nombraría director general de la CFE.

 

SU DESEMPEÑO EN EL PODER, RELATADO Y VIVIDO POR UN EX COLABORADOR CERCANO

Para conocer la forma en que se desempeñaba y ejercía el poder Manuel Bartlett, recurrimos a anécdotas vividas por un ex colaborador -omitimos su nombre-, muy cercano de quien fuera su secretario particular en la Segob, Rubén Guerrero Zorrilla, en quien delegaba asuntos de confianza y de trabajo político fino: procesamiento de información política; grabación de llamadas telefónicas y espionaje a partidos de oposición y empresarios; escritos y líneas de información y pagos para columnistas y periodistas del momento.

También pagos millonarios directos que se hacían a líderes de partidos alineados como el PRI, PARM, PFCRN, PPS y de oposición como el PMT y el PSUM.

Bartlett contaba con un equipo muy completo: subsecretarios Fernando Elías Calles, principal operador político; Fernando Pérez Correa, que monitoreaba y controlaba los medios de comunicación, y el coronel Carrillo Olea, quien veía los asuntos de seguridad nacional, con él estaban adscritas las Direcciones de Investigaciones Políticas, a cargo de Oscar de la C, y la Dirección Federal de Seguridad, a cargo de José Antonio Zorrilla, quien años después sería declarado autor del asesinato de Manuel Buendía.

En el equipo de Bartlett también figuraba, como su secretario técnico, Javier Moctezuma Barragán, con quien colaboraba Beatriz Leicegui. Su secretario auxiliar era Antonio Cantú. Rubén Guerrero debía entregar al secretario al menos dos cortes informativos diarios: uno de las llamadas del día que revisaba nuestro informante y otro que elaboraba Alejandro Rubido, del monitoreo que hacían los delegados en todo el país de lo que después sería el Cisen al fusionarse la DIP y la DFS.

 

CONTROLABA POLÍTICAMENTE AL PAÍS

Con todo ese aparato Bartlett tenía el control político total del país. Algunos de los personajes a quienes se les monitoreaban llamadas telefónicas eran los dirigentes empresariales y del PAN Pablo Emilio Madero, Luis H. Álvarez, así como candidatos a gubernaturas como Francisco Barrio en Chihuahua, Manuel Clouthier en Sinaloa.

Recuérdese que el PAN logró su primera gubernatura hasta 1989, con Ernesto Ruffo en Baja California.

Las elecciones para gobernador en Chihuahua en 1986 dejaron la impresión de que se consumó un gran fraude contra el candidato panista Francisco Barrio. A Barrio se le tenía muy monitoreado, se sabía de los apoyos económicos que le daba el empresario Francisco Terrazas, las medicinas que tomaba y cuando se supo que el cantante Juan Gabriel le manifestó su apoyo, en poco tiempo estuvo a punto de ir a la cárcel por deudas fiscales.

Hubo tomas de carreteras y de puentes internacionales; Luis H. Álvarez inició una huelga de hambre e incluso el Episcopado local amenazó con suspender las misas.

Pese a todo, y gracias a la eficiente operación política de Bartlett, el PRI impuso a su candidato. En el caso de las elecciones en Sinaloa, Clouthier, desde el mismo día de los resultados, acusó un “gran fraude” en favor de Francisco Labastida y acusó abiertamente a Bartlett de haberlo operado.

En un mitin que organizó frente a la casa de Labastida, luego de colocar veladoras, Clouthier dijo: “Así como Calígula hizo senador a su caballo, así Bartlett impuso como gobernador a Francisco Labastida”.

Nos cuentan que esa expresión le cayó como bomba al secretario de Gobernación. También se supo que dos meses después, grupos de campesinos invadieron las tierras de Clouthier.

Cuando surgió la Corriente Democrática en 1986, Bartlett y Lugo Verduzco -presidente del PRI-, atendiendo la instrucción presidencial, nunca consideraron su petición de democratizar el proceso de selección de candidatos dentro del partido.

Al principio se minimizó la importancia de esta corriente: se pensó que el movimiento de Porfirio Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas obedecía sólo a las ambiciones personales. En marzo de 1987 fueron expulsados del PRI los integrantes de esta “ccrriente”.

 

EL MÁS EFICIENTE OPERADOR POLÍTICO

Manuel Bartlett fue el más eficiente operador político para implantar el autoritarismo de Miguel de la Madrid. En la concepción del ex mandatario, fielmente interpretada por Bartlett con una visión maniquea de los actores políticos, heredera del apotegma “el que no está conmigo, contra mí está”, con ecos del lenguaje de El príncipe, quien preferirá ser temido a ser amado.

Bartlett Díaz cumplió a cabalidad su papel de secretario de Gobernación hasta entregar el poder a Carlos Salinas.

Gracias a su habilidad política, esquivó la acusación de fraude con motivo de la célebre “caída del sistema”. Por la alianza que hizo con Salinas cuando supo que él no sería el “ungido” y a su desempeño en la jornada electoral, el 1 de diciembre de 1988 Manuel Bartlett fue designado titular de la Secretaría de Educación Pública. Rubén Guerrero fue designado oficial mayor y nuestro informante, director de Compras de la SEP.

La consigna de Rubén Guerrero fue limpiar esa Dirección de corrupción “porque sería la imagen de él y del secretario”. A ese director de Compras le encargaron requerimientos urgentes del secretario: un auto Cutlass de lujo, color negro, y un sillón tipo “Romano” de piel negra en donde descansaría el secretario, en la parte posterior de la espléndida oficina que alguna vez ocupara Vasconcelos.

Sin embargo, apenas cinco meses después, en mayo de 1989, el oficial mayor Rubén Guerrero renunció por no estar de acuerdo en la intervención de Fernando Elías Calles en la negociación con la CNTE que tenía tomadas las calles. En su lugar fue nombrado Jesús Hernández Torres. Ese relevo coincidió con lo que sería la primera licitación pública de 3 mil millones de pesos, procedimiento que se había preparado para realizarse con total transparencia y apego a la ley.

El expediente de esa licitación le fue arrebatado al todavía director en funciones y fue manipulado por Enrique Serna, nuevo director general de Recursos Materiales. De esto alertó el nuevo subdirector de Compras, Mario López, en el sentido de que la licitación sería dirigida.

Cuando se iba a dar a conocer el fallo el oficial mayor Hernández Torres mandó llamar al director de Compras y le preguntó por qué no quería firmar el fallo, a lo que respondió que le habían quitado el expediente, por lo que sabía cómo se había integrado.

Entonces Hernández Torres le cuestionó si estaba insinuando que existía alguna “irregularidad”, a lo que el director respondió que no sabía.

Ante esta situación, le pidió presentar su renuncia en ese momento, por lo que se le pagó su quincena con corte a ese día.

Varios jefes de Compras -nivel jefe de departamento-, que había nombrado el renunciado director de Compras, en los siguientes meses le informaban de la gigantesca corrupción que prevaleció durante los siguientes cuatro años, hasta 1992, cuando se fue el secretario como gobernador a Puebla.

Se hablaba de carretadas de dinero semanales que los subdirectores López y Camacho entregaban a su jefe Jesús Hernández Torres. La mayoría de los proveedores sabía que la cuota no era menor al 10% sobre montos multimillonarios, las compras eran consolidadas para todo el país. Ahí acrecentaron sus fortunas los principales proveedores, entre otros, los Maccsise en impresiones, los Sacal en vestuario, en informática Theos, Ted y Mainbit, quienes años después habrían de ganar “Enciclomedia” con Fox en una licitación de 27 mil millones de pesos repartida entre cinco proveedores incluidos ellos.

En el gobierno de Puebla Jesús Hernández Torres fue designado director de “Angelópolis”, el más grande desarrollo comercial y residencial de Puebla de 1992 a 1998, con inversiones multimillonarias por parte de empresarios y el gobierno estatal.

Después de la histórica derrota del 2 de julio de 2000, la vieja guardia del PRI estaba en contra del presidente Ernesto Zedillo, a quien atribuyeron la histórica derrota.

“El presidente Zedillo ha perdido su capacidad de conducción, ha dejado de ser el líder moral del PRI. No debe mandar un minuto más”, arengó Manuel Bartlett, ex secretario de Gobernación y ex gobernador de Puebla. Las recomendaciones fueron ovacionadas en una de las reuniones priístas. Bartlett criticó los relevos de Zedillo en el PRI. La salida de Mariano Palacios Alcocer de la presidencia del PRI en 1999, su sustitución por José Antonio González y después por Sauri.

Agrupada en la adversidad, la vieja guardia no acató la decisión tomada en el entorno presidencial de reconocer a Dulce María Sauri y a Esteban Moctezuma, secretario general. Al tiempo que se daba la convocatoria de primarias para elegir al candidato presidencial del partido, en las que Labastida -con apoyo de Zedillo- venció al propio Bartlett, Roberto Madrazo y Humberto Roque.

 

EL TRICOLOR, DIVIDIDO EN DOS CORRIENTES

Fue así como quedó dividido el partido en dos corrientes: Zedillo contaba, entre otros, con la lealtad de Francisco Labastida, Diódoro Carrasco, secretario de Gobernación, Dulce María Sauri y Esteban Moctezuma, Arturo Montiel, gobernador del Estado de México, y Emilio Gamboa, secretario técnico del Consejo Político Nacional. Sus más enconados adversarios se agruparon con Bartlett y Madrazo, entre otros.

Manuel Bartlett se caracterizó por tener una visión política muy aguda. Impulsaba a jóvenes que les veía futuro, como fue el caso de Jorge Estefan Chidac, quien fue diputado federal por Puebla, mejor votado de todo el país, al grado de cambiar la Constitución local para que reuniera el requisito de la edad y poderlo nombrar secretario de Finanzas; después lo quiso impulsar para el CEN del PRI, pero le cerraron el paso.

De igual manera, siendo secretario de Gobernación, le otorgó un apoyo mensual a Fausto Alzati Araiza, un joven que ya había concluido la Maestría en Administración Pública en Harvard y que estaría por concluir el Doctorado en Economía Política, mismo doctorado que había hecho Salinas de Gortari. El apoyo se le entregaba a través de Pérez Correa.

A partir de que Fox Quesada asumió la Presidencia, Bartlett se empezó a manifestar como abierto opositor a sus políticas de gobierno, especialmente en materia energética. Apoyó y organizó diversas manifestaciones de la CNTE contra el gobierno de Vicente Fox.

Todo indica que el trato de Bartlett con la CNTE, como secretario de Educación, le permitió volverse aliado de ellos. Mucho se habló de que su patrocinio y alianza con la CNTE fue una valiosa herramienta que puso a las órdenes de AMLO y le valió su acercamiento y alianza con él en los años previos a las elecciones presidenciales de 2006… y otra vez su visión política, como lo prueba su participación en una marcha realizada en noviembre de 2003. Ese día se habían reunido a desayunar en el Centro Libanés Manuel Bartlett y José Murat con dirigentes de la CNTE y el SME.

En esa reunión -contó un testigo- Bartlett y Murat daban instrucciones y preguntaban si habían llegado todos los camiones y si ya estaba todo listo.

Momentos después salieron a encabezar la marcha que la reportera Mireya Cuéllar, de “La Jornada”, describió así:

“En Reforma unos jóvenes gritaron ‘¡oportunista!’ al senador Manuel Bartlett. Los contingentes avanzaban festejando la toma de la calle. Brincaban, porque ‘el que no brinque es amigo de Fox’’. Iban de la consigna a la mentada; tarareaban aquello de ‘sacaremos a ese buey de la barranca’’, a ritmo de banda oaxaqueña, porque el gobernador José Murat se trajo hasta a los músicos…. en el Zócalo de la Ciudad de México. Le gritaron al Presidente: ‘¡La patria se defiende!’, ‘¡no pasará la reforma eléctrica!’. Nadie dejó de llegar hasta la plancha, porque aquí, gritaban algunos, ‘nadie se raja’”.

El senador Manuel Bartlett no resistió. Apenas empezaban las muestras de que no se trataba de una llovizna cuando buscó la salida del Zócalo. Había dejado atrás a José Murat y al tabasqueño Oscar Cantón Zetina, con quienes marchó por Reforma con tal número de ‘guaruras’ que ellos solos -más los fotógrafos que los rodeaban- formaban un pelotón.

En el gobierno de Calderón ya se sabe la cantidad de manifestaciones que hubo de la CNTE y del SME. Las de la CNTE se prologaron y multiplicaron durante el sexenio de Peña Nieto y se resolvían con grandes cantidades de dinero que les entregaba Luis Miranda, subsecretario de Gobernación. Resultaban buena inversión a quien las financiaba, ya que al final obtenían mucho más dinero del que gastaban en su movilización.

 

UN POLÍTICO HÁBIL Y VISIONARIO… MIENTRAS AMLO LO PERMITA

Habrá que reconocer la habilidad y visión de Bartlett para estar desde 2018 en el gabinete ampliado de AMLO, haiga sido como haiga sido.

 

También reconocer que el Presidente es agradecido y leal para quienes lo han apoyado.

Que no se hagan ilusiones los “adversarios” de la 4T y los periodistas conservadores… pues por más información que tengan, nunca podrán probarle algún hecho de corrupción al director de la CFE, sobre todo porque la Fiscalía Anticorrupción está ausente y no acaba de iniciar su funcionamiento, además, acuérdense de la foto del desayuno de barbacoa en Querétaro: AMLO, Bartlett y el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, después de su exoneración por parte de la SFP… Así o más claro el mensaje: “Lo que no fue no será”.

Nos convertimos en país de cínicos o será que “se ha terminado con la corrupción”. Además, ahora “Las escaleras -de la corrupción- se barren de arriba hacia abajo”.

Reitero: Bartlett es, en este gobierno y en definitiva, intocable e inmune… a menos que el Presidente López Obrador decida lo contrario, ya sea porque ya no le es útil o porque ya le empiece a afectar en su imagen en la lucha contra la corrupción.

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Lo que no fue no será

Morena, ¿dictadura perfecta o reelección presidencial?

El partido del gobierno es el nuevo PRI. Mejor dicho: Morena es el nuevo viejo PRI. La aplanadora, el gusto por el carro completo, la simulación de escuchar a los otros, la cerrazón y la obediencia ciega al Presidente; da lo mismo en el PRI de los 80 que en el Morena de 2019. Es el ya conocido Primor

 

“Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada”:

 Edmund Burke

 

POR MARCO ANTONIO FLORES

 

Dado el catastrófico escenario económico que se avecina y que podría alcanzar a los más pobres, incrementando su número y a las clases medias bajas, reduciendo su nivel de vida, la Cuarta Transformación no será posible, aún con toda la buena fe y voluntad política del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Podría cerrarse el ciclo de la evolución de nuestra incipiente “Democracia”, que se inició en 1977 con la LOPPE de Reyes Heroles, al tiempo que quedaría en quimera la soñada transformación.

Estaríamos ante la disyuntiva de volver a la “dictadura perfecta”, si bien nos va, o a un escenario más riesgoso, la dictadura a secas.

Al Presidente López Obrador le toca enfrentar la mayor crisis mundial de salud de los últimos cien años, al tiempo, también la peor debacle económica.

Ante este escenario hay dos posiciones diametralmente opuestas respecto a la forma en que las ha enfrentado. Por un lado está su base de apoyo, esos 30 millones que votaron por él, más -sorprendentemente- otra parte mayoritaria de la población que cree que la ha enfrentado de manera adecuada. Esto lo revela una reciente encuesta. Se trata de una consulta telefónica a 549 mexicanos realizada del 17 al 21 de abril por la encuestadora Buendía & Laredo, mostró que el 73% dio una evaluación positiva de los esfuerzos de López Obrador, con sólo un 17% de la opinión en desacuerdo. El resto no dio evaluación.

El 82% de los encuestados evaluó positivamente las medidas emprendidas por las autoridades sanitarias para disminuir la propagación del virus. Por otra parte, una encuesta realizada entre empresarios por el banco Credit Suisse, B&L entrevistó, entre el 21 y el 25 de abril, a 90 personas que invierten en México, 51 basados en el país y 39 en el extranjero. El 99% considera que el gobierno mexicano no está tomando las medidas adecuadas para proteger a la economía por los efectos del Covid-19 y el 91% que está haciendo menos que los otros gobiernos de América Latina para minimizar el impacto económico por la pandemia. Además, el 69% de los inversionistas cree que la deuda soberana de México perderá la calificación de “grado de inversión” durante la presente administración de Andrés Manuel.

 

GRANDES CRÍTICAS DESCALIFICAN LIDERAZGO DE AMLO

En el mismo sentido hay un sector de la opinión pública que se ha expresado a través de conocidos periodistas y de las redes, descalificando, en forma por demás radical, su liderazgo.

Entre estos destacan: Federico Reyes Heroles, que publicó: “El liderazgo se colapsa porque las mentiras y los engaños tienen patas cortas, no llegan lejos. Se colapsa porque incendiaron a una sociedad que está mucho más organizada e informada de lo que imaginaron”.

Beatriz Pagés, quien afirma: “¿Qué hacer en medio de esta noche oscura? ¿Cómo relevar al presidente sin romper el orden constitucional? ¿Cómo deshacerse de un gobernante cuya eficacia ya es reprobada tanto internamente como por los organismos financieros internacionales más importantes? Desde hace mucho no habían estado tantas cosas en juego como en este momento. Las cosas ya llegaron a su límite y es hora de buscar un presidente”.

Pablo Hiriart señala: “Ya hemos visto su talento en acción: tiró la economía cuatro puntos del PIB en dieciseis meses, la hundió bajo cero, consumió la mitad del Fondo de Estabilización, frenó en seco el crecimiento del empleo, ahorró en salud, recortó en ciencia, en cultura, gastó cientos de miles de millones de pesos en destruir obras y le metió otros tantos de miles de millones de pesos a una empresa del Estado que en 2019 perdió como nunca: 365 mil millones de pesos”. Esto sin contar su papel en Covid-19 y antes de que se conociera la pérdida de Pemex 2020 que ya ronda los 550 mil millones de pesos.

Gran contraste de opiniones. A juzgar por sus acciones de gobierno, AMLO sigue pensando en el futuro. Hay quienes afirman que sus programas sociales y su permanente discurso de campaña le garantizan alta popularidad. Mantener el poder gracias al “clientelismo electoral.

Al respecto, la politóloga María Amparo Casar ha publicado en Nexos un cálculo “serio” del tamaño del clientelismo que se propone alcanzar este gobierno: “Si los porcentajes de votación en las elecciones intermedias de 2021 se mantienen parecidos a las de 2015, esos 23 millones de mexicanos beneficiados por el gobierno representarían el 50.3 por ciento de la votación efectiva”.

El proyecto político de Andrés Manuel, dice Casar, tiene lo que le falta a su proyecto económico: “una planeación de largo plazo con minuciosa anticipación y medición de costos y beneficios”.

“Estamos”, concluye Casar, “frente al proyecto de legitimación y permanencia en el poder más ambicioso que haya conocido la exigua democracia mexicana: el diseño de un tecnócrata electoral de altos vuelos”.

No está improvisando, dice Casar. Se prepara desde ahora para 2021 y 2024.

Cada vez se confirma más la tesis de muchos analistas en el sentido de que estamos en la antesala del presidencialismo de los mejores años del PRI en los 70s y 80s, con Poderes Legislativo y Judicial acotados, a modo y a su “servicio”, cuando no existían los “organismos autónomos”.

De esta forma, Morena es el nuevo PRI. Mejor dicho: Morena es el nuevo viejo PRI. La aplanadora, el gusto por el carro completo, la simulación de escuchar a los otros, la cerrazón y la obediencia ciega al presidente; da lo mismo en el PRI de los 80 que en el Morena de 2019. Es el ya conocido Primor. Será que en el subconsciente nacional -léase la mayoría del pueblo al menos 60%- subyace una especie de fijación por la adoración al Tlatoani de nuestras culturas prehispanicas. Será que el colectivo nacional ya extraña al partidazo y sus poderosos Presidentes (Tlatoanis). Será que quieren estar bajo el mando de un líder que, todavía, mantiene la simpatía popular, quizá porque la mayor parte de la población por ignorancia o falta de interés, no presta mucha atención a lo que dice, y que quienes sí prestan atención tienen la memoria corta. Así lo expresa una frase de filosofía popular: “La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos”.

Este fenomeno podría obedecer a varios factores. Es innegable que el PRI es el gran formador de nuestra clase política. Ahí nacieron y se criaron muchos, traen el ADN priísta. Empezando por el propio Presidente; de ahí salieron muchos a formar otras fuerzas políticas: Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Porfirio Muñoz Ledo, Manuel Barlett, Esteban Moctezuma, Alfonso Durazo, Ignacio Ovalle, Elba Esther Gordillo, Napoleón Gomez.

Características comunes: la disciplina, la adoración del líder, la ‘línea’, la justificación de los caprichos unipersonales, las porras para todo, el presidente como centro de todo. Las formas priístas han imperado en nuestra clase política, incluso el PAN, que durante décadas hizo las cosas diferentes, terminó en una faceta priísta. La decadencia panista se explica en mucho por las formas y hasta métodos priístas que adoptó en los últimos años.

 

A LA VISTA LOS ESCENARIOS POSIBLES

En este contexto, los escenarios que se avizoran son: Vuelta a la “dictadura perfecta”, ahora Primor. Dado el “estilo personal de gobernar” del Presidente -en palabras de Cossío Villegas-, podríamos estar frente al regreso del “dedazo” y el “tapadismo”, que operó el PRI de manera muy exitosa durante décadas.

Para algunos, razón de estabilidad política y de paz social. Para otros, motivo de una “presidencia” imperial o hereditaria.

Ante este panorama, surge la pregunta: ¿Querrá el Ejecutivo federal impulsar a su candidato o candidata para llegar a la Presidencia? Hasta ahora no hay señales claras.

En el escenario de la “dictadura perfecta”, también podría darse la “reelección presidencial” que se ha puesto de manera reiterada en la palestra política. Se han realizado múltiples artículos y análisis respecto a la posibilidad de que el Primer Mandatario tenga la intención de buscar la reelección para la Presidencia de la República para el periodo 2024-2030 y coincido con muchos que no debe tener esa intención.

Sin embargo, dados los hechos y sucesos inéditos que vienen ocurriendo, incluida la crisis Covid-19, que a AMLO le quedó “como anillo al dedo”, según sus propias palabras, podríamos estar frente a una reelección, irremediable.

Ocurriría, a pesar de la “vocación democrática” del Presidente de la República, por dos motivos: Primero, porque los avances serán inobjetables, al menos en la percepción de la mayoría de mexicanos -si persisten las tendencias de preferencia- en materia de combate a la corrupción y el aparente beneficio a millones de mexicanos (apoyos clientelares de programas sociales, principalmente los más pobres, que al mantener su esperanza y expectativa, no querrán que interrumpa su mandato y se consolide de una vez por todas la transformación que reclama México). Segundo, porque cuando esté por concluir sexenio, o antes, se verá que ha sido demasiado corto el tiempo para consolidar la tan anhelada transformación nacional. Se hará evidente que no se habrán alcanzado las metas de la 4T por culpa del coronavirus y de la crisis económica provocada por los neoliberales, no sólo de México sino del mundo.

Además de las muy recurridas referencias, lo que heredamos del periodo neoliberal: la mafia del poder, los conservadores y la prensa fífí. No bastan 6 años para remediar el mal que se hizo durante 36 años. En todo caso, la mayoría de los mexicanos podría pedir la reelección del Presidente de la República mediante lo que se requiera: Consultas públicas, revocación de mandato -a contario sensu- o, mediante modificaciones constitucionales, lo cual será posible si “Morena” refrenda las mayorías del Congreso en 2021.

El Primer Mandatario se verá obligado, aún contra su voluntad, precisamente por su “vocación democrática”, a acatar lo que le ordene la gran mayoría del pueblo. Esto, sólo podría ser viable, con el permiso y la autorización de Washington.

Sin embargo, el escenario de una “dictadura perfecta” (Primor a plenitud) que podría preparar su sucesión a la vieja usanza o bien la reelección, podría tener una distorsión muy riesgosa.

 

LA DICTADURA A SECAS

Esto ocurriría cuando no sólo los empresarios y una minoría de intelectuales, sino la mayoría de los mexicanos pierdan la esperanza porque ya les pegó en los bolsillos la gestión de la 4T y el Presidente se vea obligado a mantenerse en el poder contra viento y marea.
Los mexicanos, hasta el momento, no quieren en la Presidencia al PAN ni al PRI y si no cumple, tampoco querrá a Morena. Podría AMLO aspirar a convertirse en un dictador al estilo Hugo Chávez, Evo Morales, Nicolás Maduro o Daniel Ortega.

Sus “adversarios” aseguran que ese puede ser su plan. Muchos son los dictadores que han dejado desgracias en nuestra historia. Cuando volvemos la vista atrás y somos conscientes del terror y la maldad que afligieron a su pueblo, nos queda una sensación de rabia, incredulidad y la necesidad de encontrar respuesta a muchas preguntas que buscan, precisamente, que la historia no se repita.

Lo que está claro es el mensaje que nos dejaron: como ciudadanos debemos estar alerta, pues una vez que nos van quitando poder es un buen campo para que ellos afloren.

 

CARACTERÍSTICAS DE LOS DICTADORES

Algunos estudiosos del tema y prestigiados psicólogos han señalado algunas de las características que comparten esos dictadores:

Infancia difícil. Distanciamiento de padres con falta de cariño. Muchos de ellos ya estaban destinados a la defensa de una idea desde pequeños a causa de sus padres.

Estilo vengativo. Frustración de no tener una vida mejor, la atribución a esta falta de fortuna siempre era externa contra los demás, que en sus fantasías aparecían como responsables de su desgracia y de la desgracia de las personas a las que querían… odio acumulado.

Oratoria y carisma. La mayoría debe su llegada al poder a la sensación de seguridad con la que acompañaban a sus discursos y actuaciones. Discurso directo, firme con mensajes demoledores y un tono de voz seco y estridente.

Desprecio  a la capacidad del pueblo. Tratan de impedir a toda costa que el pueblo sea capaz de pensar por sí mismo. Su palabra es la última y verdadera y todo aquel que cuestionase comenzará a sufrir represalias. Hacen propaganda de todo lo que realizan y que el pueblo pueda ver con buenos ojos. Amplias campañas de difusión y culto a su persona.

Comportamiento. Apariencia de ser grandes lectores de arte o historia. Una forma de querer ser parte de la élite intelectual a la que ellos nunca pudieron acceder. Desprecio por sus allegados y continuas sospechas de conspiraciones paranoicas en su contra.

Como común denominador, estos dictadores han acabado su vida en situaciones penosas, a través del suicidio, han sido asesinados o juzgados con mucha severidad a través de la justicia y del pueblo mismo.

En la historia nacional hemos tenido ejemplos, Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz, Victoriano Huerta. Debemos estar atentos, que la historia no se repita, y que pasados los años digamos con pesar “lo que no fue no será”.

No creemos que sea el caso del México actual. Estamos obligados a procurar, al menos en nuestro entorno, un mundo cada vez menos ignorante, con un pueblo de capacidad autocrítica que sea gobernado por líderes con autoridad moral y que defiendan los valores más importantes: la libertad, la justicia, la honestidad, la igualdad y los derechos humanos. Líderes que sean ejemplo de las nuevas generaciones y factor de “unidad nacional”.

 

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